El EPRE intervino por seguridad y dio 7 días para resolver la deuda entre el municipio y la Iglesia.
El Ente Provincial Regulador de la Electricidad ordenó la reconexión inmediata del servicio eléctrico en el Santuario San José de Jáchal, tras el corte por falta de pago que paralizó la actividad religiosa y comunitaria. La medida incluye un plazo de 7 días para regularizar la deuda que originó el conflicto.
La decisión del organismo —que intimó a Naturgy a restituir el suministro— se fundamenta en razones de seguridad y orden público, al tratarse de un espacio clave para la vida social del departamento.
El templo había quedado sin luz por la acumulación de facturas impagas, lo que obligó a suspender misas, encuentros y actividades pastorales. El impacto alcanzó también a aulas, sanitarios y la casa parroquial, afectando el funcionamiento integral del complejo.
Según trascendió, la deuda no corresponde a la Iglesia sino a la Municipalidad, en el marco de un convenio firmado hace casi dos años con el Arzobispado. El acuerdo establecía que el municipio debía asumir el pago de la energía como contraprestación por el uso de un edificio eclesiástico donde funciona el Concejo Deliberante.
Desde la Iglesia, el presbítero Gustavo Vaca aclaró que se trata de una obligación contractual incumplida, y no de una contribución voluntaria. Aunque no hay cifras oficiales, la deuda sería significativa, lo que derivó en la interrupción del servicio.
El episodio expone tensiones entre el Ejecutivo municipal y la institución eclesiástica, y reabre el debate sobre el cumplimiento de compromisos en servicios esenciales. Con la intervención del EPRE, se abre ahora una instancia crítica: resolver la deuda en el corto plazo para evitar una nueva crisis que impacte directamente en la comunidad.






