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EE.UU. e Irán acuerdan abrir Ormuz

EE.UU. e Irán acuerdan abrir Ormuz

Pakistán confirmó que Washington y Teherán alcanzaron un entendimiento para poner fin a las operaciones militares y reabrir el estratégico estrecho de Ormuz. El acuerdo sería firmado el próximo viernes en Suiza.

Estados Unidos e Irán alcanzaron un acuerdo para declarar el fin de las operaciones militares entre ambas partes y avanzar en la reapertura del estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo. El anuncio fue realizado por el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, quien actuó como mediador en las negociaciones, y posteriormente ratificado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Según informó Sharif, el entendimiento contempla la “terminación inmediata y permanente de las operaciones militares en todos los frentes”, además de la reapertura del paso marítimo por el que circula una porción significativa del comercio mundial de petróleo. La firma formal del documento está prevista para el próximo viernes en Suiza y podría contar con la presencia de altos funcionarios de ambos gobiernos.

A través de su red Truth Social, Trump celebró el anuncio y aseguró que el acuerdo ya está cerrado. El mandatario informó además que autorizó la apertura del estrecho de Ormuz y el levantamiento del bloqueo naval estadounidense que afectaba a la región.

Naves del mundo, arranquen sus motores. Que fluya el petróleo”, escribió el presidente republicano, quien calificó el entendimiento como un paso decisivo hacia la estabilidad regional.

La noticia tuvo un impacto inmediato en los mercados internacionales. Tras conocerse el acuerdo, el precio del petróleo registró una caída cercana al 4%, reflejando la expectativa de una normalización en el tránsito marítimo y en el abastecimiento energético global.

Aunque los detalles completos del pacto aún no fueron divulgados, fuentes diplomáticas señalaron que incluiría la reapertura de Ormuz, el levantamiento gradual de restricciones sobre puertos iraníes y la extensión por 60 días de un alto el fuego previamente acordado entre las partes.

Los asuntos más sensibles, entre ellos el programa nuclear iraní y el eventual alivio de sanciones económicas, quedarían postergados para una segunda etapa de negociaciones durante ese período.

La incógnita sobre Israel y el frente libanés

Uno de los puntos más delicados del acuerdo involucra la situación en Líbano. Según versiones difundidas por Pakistán, el entendimiento incluiría el cese de las operaciones militares israelíes en territorio libanés, aunque hasta el momento no existe una confirmación oficial por parte del gobierno de Israel.

La incertidumbre se profundizó luego de que fuerzas israelíes realizaran nuevos bombardeos en los suburbios de Beirut pocas horas después del anuncio. El ataque provocó víctimas y reavivó las amenazas de represalias por parte de Teherán.

Desde Irán, la televisión estatal presentó el acuerdo como una victoria diplomática. La emisora oficial sostuvo que “Estados Unidos se vio obligado a aceptar el fin de la guerra”, mientras que dirigentes iraníes cuestionaron la continuidad de los ataques israelíes durante las negociaciones.

El principal negociador iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, advirtió que los bombardeos dañaban la credibilidad de Washington como garante del proceso y pusieron en duda la viabilidad de las conversaciones.

Fricción entre Trump y Netanyahu

La ofensiva israelí también generó un fuerte malestar en la Casa Blanca. Trump reconoció públicamente que el ataque retrasó la concreción del acuerdo y expresó su enojo con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.

El mandatario estadounidense sostuvo que la operación militar alteró el escenario previsto para la firma y complicó un entendimiento que, según afirmó, se encontraba prácticamente cerrado.

La negociación llega además en un momento políticamente sensible para Trump. Con elecciones legislativas previstas para noviembre y una creciente preocupación de los estadounidenses por el costo de los combustibles, la reapertura de Ormuz y la reducción de la tensión regional aparecen como objetivos estratégicos para la administración republicana.

Por ahora, el foco está puesto en la ceremonia prevista para el viernes en Suiza. Allí se conocerán los detalles de un acuerdo que, de concretarse, podría modificar el equilibrio geopolítico en Medio Oriente y reducir uno de los principales factores de presión sobre el mercado energético mundial.

Fuente: Clarín