Volver al inicio

Servicios

Búsqueda

Quienes Somos

Secciones

EE.UU. bombardeó Irán y escala la guerra

Washington lanzó una ofensiva contra casi 90 objetivos militares iraníes en respuesta a los ataques contra buques en el estrecho de Ormuz. La escalada dejó prácticamente sin efecto el acuerdo impulsado por Donald Trump para frenar el conflicto.

Estados Unidos profundizó este miércoles su ofensiva militar contra Irán con una serie de bombardeos sobre cerca de 90 objetivos militares, en una operación que marca un fuerte recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente y deja al borde del colapso el memorándum de entendimiento promovido por el presidente Donald Trump apenas 22 días atrás.

El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informó que los ataques estuvieron dirigidos contra sistemas de defensa aérea, instalaciones de almacenamiento de misiles y drones, capacidades navales, infraestructura logística militar y medios de vigilancia costera ubicados principalmente en Bandar Abbas, Sirik, Qeshm y otras zonas estratégicas sobre el estrecho de Ormuz.

Según Washington, la ofensiva fue una represalia por los recientes ataques iraníes contra embarcaciones comerciales que navegaban por el estrecho de Ormuz, un corredor por el que, antes del inicio de la guerra, circulaba casi el 20% del petróleo y del Gas Natural Licuado (GNL) comercializado en el mundo. La tensión volvió a generar preocupación por el impacto que podría tener sobre los mercados energéticos internacionales.

Trump endureció además su discurso contra Teherán. Horas antes de los bombardeos aseguró que el memorándum firmado en junio «terminó» y cuestionó la posibilidad de alcanzar un nuevo entendimiento. Sin embargo, posteriormente reveló que representantes iraníes volvieron a comunicarse con Washington para intentar retomar las negociaciones, aunque puso en duda la voluntad del régimen de cumplir un eventual acuerdo.

La escalada se produjo luego de una cadena de ataques y contraataques. Tras las agresiones iraníes a buques comerciales, Estados Unidos respondió con bombardeos y revocó las exenciones de sanciones sobre la industria petrolera iraní. En represalia, la Guardia Revolucionaria atacó bases estadounidenses en Bahréin y Kuwait, elevando el riesgo de una expansión regional del conflicto.

Frente al deterioro de la situación, Pakistán, Qatar y el secretario general de la ONU, António Guterres, reclamaron el inmediato retorno al diálogo diplomático para evitar una escalada mayor en una de las regiones más sensibles para el comercio mundial de energía. La evolución de las próximas horas será determinante para definir si el conflicto deriva en una confrontación de mayor alcance o si aún existe margen para una negociación.

Fuente: La Nación