Una vez más, el ámbito escolar se convirtió en el espacio de contención y denuncia para víctimas de violencia intrafamiliar. Dos hermanas sanjuaninas lograron romper el silencio, lo que derivó en la inmediata detención de un familiar, acusado de abuso sexual.
Directivos y docentes del establecimiento activaron los protocolos de urgencia al escuchar el relato de las menores. Tras la denuncia recibida por la fiscal de la UFI ANIVI, Andrea Insegna, la justicia actuó con celeridad y detuvo al sospechoso en menos de 24 horas.
Durante la audiencia de formalización, el juez de Garantías Eugenio Barbera ordenó el traslado inmediato del imputado al Penal de Chimbas por un periodo de tres meses. La fiscalía fundamentó el pedido basándose en la gravedad de la pena y en la necesidad de evitar que el acusado, que ya posee antecedentes penales, influya en las menores antes de que declaren en Cámara Gesell.
Desde el Poder Judicial destacaron el rol fundamental que están cumpliendo los gabinetes escolares en la detección temprana de estos delitos, subrayando que cada vez son más las causas que logran judicializarse gracias al compromiso del personal docente.
Las identidades de las niñas, de 9 y 13 años, se mantienen en reserva para proteger su integridad durante el proceso de revinculación y contención.





