Los gremios locales confirmaron su adhesión a una semana de medidas de fuerza que incluirá protestas y clases públicas. Advierten que, sin respuestas del Gobierno, podría complicarse el desarrollo del segundo cuatrimestre.
Los sindicatos que representan a los docentes universitarios intensificarán durante junio sus acciones de protesta en reclamo de mejoras salariales, una mayor asignación de recursos para las universidades nacionales y la efectiva aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario.
En ese marco, las organizaciones gremiales de San Juan, el Sindicato de Docentes Universitarios (SiDUNSJ) y la Asociación de Docentes, Investigadores y Creadores de la Universidad Nacional de San Juan (ADICUS), anunciaron que participarán del paro nacional previsto entre el 16 y el 20 de junio.
La convocatoria fue definida en encuentros de las federaciones docentes universitarias de todo el país, con el objetivo de exigir la apertura de negociaciones paritarias y garantizar el presupuesto necesario para el normal funcionamiento de las instituciones de educación superior.
El plan de lucha no se limitará a la suspensión de actividades académicas. También se desarrollarán clases públicas y una movilización nacional el próximo 16 de junio frente al Palacio Pizzurno, sede de la Secretaría de Educación de la Nación. La jornada llevará como consigna: “La universidad pública se juega el partido más importante de su historia”.
Desde CONADU Histórica expresaron su preocupación por la falta de respuestas oficiales y advirtieron que la continuidad del conflicto podría impactar en el inicio y el desarrollo del segundo cuatrimestre. Según señalaron, la combinación entre el deterioro salarial de los docentes y las dificultades presupuestarias atraviesa un momento crítico que pone en riesgo el funcionamiento habitual de las universidades públicas.
Asimismo, la federación anunció que hacia fines de junio realizará un Congreso Extraordinario para analizar la evolución del conflicto y definir la posible profundización de las medidas de fuerza. La continuidad del plan de lucha dependerá de las decisiones que adopte el Gobierno nacional frente a los reclamos del sector.
Mientras tanto, las organizaciones sindicales permanecen en estado de alerta y preparan una nueva semana de protestas que volverá a instalar en la agenda pública el debate sobre el futuro y el financiamiento de las universidades argentinas.




