Tras 12 horas de paritaria sin acuerdo, el Gobierno define si reabre la negociación o impone aumentos por decreto ante plazos salariales inminentes.
La negociación salarial docente en San Juan volvió a fracasar tras una maratónica reunión de casi 12 horas, donde los gremios UDAP, UDA y AMET rechazaron la propuesta integral del Gobierno provincial. La decisión deja al Ejecutivo frente a una disyuntiva inmediata: convocar a una nueva paritaria urgente o avanzar con un aumento por decreto.
El encuentro, encabezado por la ministra de Educación Silvia Fuentes, correspondió a la novena reunión paritaria y se extendió hasta la madrugada del 18 de marzo. Pese a que el Ejecutivo introdujo सुधारas de último momento, la oferta no logró revertir el rechazo sindical, que quedó formalizado en el acta oficial.
La propuesta contemplaba un incremento del 10% al valor índice hasta junio, distribuido en tramos, junto a modificaciones en ítems salariales (A01 y E60), mejoras en zonas desfavorables y sumas adicionales: un complemento de hasta $100.000 para cargos iniciales y un bono de $120.000 en abril.
Sin embargo, los gremios calificaron la oferta como “insuficiente” y cuestionaron especialmente el peso de las sumas no remunerativas, señalando un “achatamiento de la pirámide salarial”. Además, insistieron en una cláusula gatillo atada exclusivamente al IPC, en contraste con la propuesta oficial de revisión sujeta a variables fiscales.
El rechazo resultó unánime, incluso en sindicatos que llegaban con posiciones más flexibles. UDAP, que tenía mandato condicionado para aceptar, terminó alineándose con el rechazo al no garantizarse mejoras estructurales. UDA y AMET, en tanto, habían anticipado fuertes críticas por el carácter “discriminatorio” de algunos componentes.
El conflicto se produce en un contexto de plazos administrativos críticos, ya que en los próximos días deben cerrarse las liquidaciones salariales. Esta presión temporal reduce el margen de negociación y aumenta la probabilidad de una definición unilateral por parte del Gobierno.
El desenlace tendrá impacto directo no solo en los salarios docentes sino también en el clima del sistema educativo provincial. Sin acuerdo y con posiciones endurecidas, el escenario abre la puerta a medidas de fuerza y a una escalada del conflicto en las próximas semanas.





