La Cámara baja debate mañana el proyecto del Gobierno mientras la CGT lanzó una huelga nacional de 24 horas con fuerte impacto en el transporte.
La Cámara de Diputados de la Nación se prepara para tratar mañana la ley de reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional, en una sesión que estará marcada por el paro general de 24 horas convocado por la CGT en rechazo a la iniciativa.
El proyecto, que ya cuenta con media sanción del Senado, llega a la Cámara baja tras un plenario de comisiones en el que el oficialismo busca dictamen para avanzar rápidamente en el recinto. La Casa Rosada apunta a convertir la ley antes del cierre de las sesiones extraordinarias, y evitó cambios de fondo para no dilatar el trámite.
La convocatoria de la sesión fue firmada por los bloques que garantizarán el quorum al oficialismo: Pro, la UCR, el MID, los sanjuaninos de Producción y Trabajo, los tucumanos de Independencia, los misioneros aliados a Carlos Rovira y la neuquina referenciada con el gobernador Rolando Figueroa.
Desde el Ejecutivo sostienen que la reforma moderniza el mercado de trabajo, mantiene la indemnización tradicional e incorpora el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) para dar previsibilidad ante conflictos. En paralelo, el Gobierno advirtió que descontará el día a los empleados estatales que adhieran a la huelga.
La CGT, por su parte, confirmó un paro nacional sin movilización para el mismo día del debate, como forma de presión directa sobre el Congreso. La conducción sindical endureció su postura ante el avance del proyecto y aseguró que la medida será “contundente”.
El alcance del paro será amplio: no habrá colectivos, trenes, subtes ni vuelos, debido a la adhesión de los gremios del transporte. También se verán afectadas escuelas, bancos, organismos públicos, industrias y comercios, mientras que en el área de salud se garantizarán guardias mínimas.
El escenario legislativo aparece ajustado y el resultado dependerá de los acuerdos con bloques dialoguistas. Si Diputados aprueba el texto sin cambios, la reforma quedará lista para su promulgación. Si introduce modificaciones, el proyecto deberá volver al Senado, estirando los tiempos.
Gabriel Bornoroni, de La Libertad Avanza (LLA), marcó de entrada la postura del oficialismo. Anunció que retirarán el artículo 44 sobre licencias médicas y anuló la posibilidad de avalar cualquier otro cambio. “Pasaremos a la firma el texto del dictamen”, señaló.
Con el Congreso y la calle en tensión, el tratamiento de la reforma laboral se perfila como una de las jornadas políticas y sindicales más decisivas del año, con impacto directo en millones de trabajadores y en la agenda del Gobierno.





