La Cámara de Diputados de la Nación dio un paso clave en la polémica reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei. Tras una maratónica sesión que se extendió hasta primeras horas del día viernes, el oficialismo consiguió 135 votos a favor y 115 en contra, con cero abstenciones, para aprobar en general el proyecto que ahora deberá volver al Senado para su sanción final.
El debate se realizó en un clima de alta tensión política y social, en plena jornada de huelga general convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT) y otros sindicatos. La protesta paralizó servicios públicos, transporte y parte de la actividad económica en diferentes provincias, reflejando el fuerte rechazo de los trabajadores ante las modificaciones propuestas por el Gobierno. 
Qué Cambia (y Qué No) en el Proyecto
La iniciativa, conocida como Ley de Modernización Laboral, propone una serie de cambios estructurales en la legislación laboral argentina que buscan, según el oficialismo, “dinamizar el mercado de trabajo, atraer inversiones y reducir la informalidad”. Entre las medidas principales están:
• Extensión de la jornada laboral: se habilita un sistema de “banco de horas” que podría permitir, bajo ciertos acuerdos, trabajar hasta 12 horas diarias. 
• Facilitar la contratación y desvinculación: se suavizan algunas reglas sobre despidos y se revisan aspectos de indemnizaciones. 
• Cambio en las reglas sindicales y de huelga: se plantean modificaciones para limitar ciertos alcances del derecho de huelga y priorizar acuerdos a nivel empresa o sectoriales. 
Una de las cláusulas más controvertidas —el Artículo 44, que proponía reducir los salarios durante licencias por enfermedad— fue eliminada en Diputados tras discusiones internas incluso en filas del oficialismo, por lo que el proyecto debe regresar al Senado para que ese cuerpo defina si acepta la nueva versión. 
Reacciones Cruzadas: Gobierno vs. Sindicatos
Para el Gobierno, la aprobación en Diputados representa “un gran paso hacia la modernización de las relaciones laborales, algo necesario después de décadas de rigidez normativa que, según sus voceros, obstaculizan la creación de empleo formal”. El comunicado oficial incluso señaló que la reforma “terminará con más de 70 años de atrasos en las relaciones de trabajo”. 
Enfrente, la oposición y los sindicatos no ahorraron críticas. Desde la CGT se calificó la iniciativa como un retroceso que desprotege derechos laborales conquistados históricamente, especialmente en materia de estabilidad, salarios y garantías frente a despidos. La huelga del jueves fue una manifestación palpable del malestar social que existe en amplios sectores laborales. 
Próximos Pasos
Con su paso por Diputados, la reforma laboral ahora vuelve al Senado Nacional para que ese cuerpo legislativo decida si ratifica la versión modificada. Si obtiene media sanción definitiva, el proyecto quedará listo para convertirse en ley, pero aún con posibles desafíos judiciales y mayor debate político por delante.





