El Arzobispado confirmó que la iglesia de Villa Mercedes será demolida tras los informes técnicos que advirtieron riesgo de derrumbe y peligro para la comunidad.
La Iglesia Católica resolvió avanzar con la demolición del histórico templo de Villa Mercedes, en Jáchal, luego de que distintos estudios técnicos concluyeran que la estructura se encuentra en estado crítico y representa un riesgo para las personas.
La decisión fue tomada tras evaluaciones realizadas por el Instituto Nacional de Prevención Sísmica, la Universidad Nacional de San Juan y el Gobierno provincial, que determinaron que el edificio es “inhabitable” debido al deterioro estructural acumulado.
El obispo auxiliar Mario Robles explicó que el principal objetivo es evitar una tragedia. “El riesgo de que entre gente y la estructura colapse sobre las personas es muy alto”, sostuvo al fundamentar la medida.
La parroquia Nuestra Señora de las Mercedes permanece cerrada desde el terremoto de enero de 2021, aunque las últimas tormentas agravaron severamente la situación del edificio.
Según detalló Robles, las filtraciones de agua y las inundaciones internas terminaron de debilitar una construcción levantada mayoritariamente en adobe y sin condiciones antisísmicas modernas. Actualmente, el templo presenta grietas profundas y daños estructurales en distintos sectores.
La iglesia original comenzó a construirse en 1886 bajo la gestión de Monseñor Orzali y forma parte de la identidad histórica y religiosa de Villa Mercedes, por lo que la decisión generó fuerte impacto emocional entre vecinos y fieles.
Antes de iniciar la demolición, la Iglesia avanzará con el retiro y resguardo del mobiliario histórico, imágenes y objetos religiosos que serán trasladados temporalmente a capillas cercanas.
Pese a la demolición, desde el Arzobispado aseguraron que el objetivo es reconstruir el templo respetando el estilo arquitectónico original para conservar el valor patrimonial e histórico del edificio.
Por ahora no existe una fecha confirmada para el inicio de los trabajos, ya que el operativo demandará maquinaria especializada y una inversión significativa en logística y seguridad.
La situación vuelve a poner en debate el estado de conservación de edificios históricos construidos en adobe en zonas sísmicas de San Juan, una problemática recurrente tras terremotos y fenómenos climáticos extremos que afectan al patrimonio arquitectónico provincial.





