DE LA TORRE, A UN PASO DE LA CÁMARA CIVIL

DE LA TORRE, A UN PASO DE LA CÁMARA CIVIL

El oficialismo encamina la designación en la Cámara Civil, mientras el peronismo aparece como árbitro silencioso en la votación clave.

La definición del nuevo integrante de la Sala IV de la Cámara Civil entró en su fase decisiva y el juez Esteban De la Torre se consolida como el principal candidato del oficialismo. Sin embargo, el desenlace no depende solo del Gobierno: el rol del PJ y del bloquismo será determinante en una votación atravesada por tensiones políticas.

Aunque el oficialismo impulsa a De la Torre, el escenario legislativo muestra un equilibrio delicado. Históricamente, el peronismo ha jugado un rol clave en este tipo de designaciones, ya sea acompañando o condicionando acuerdos internos del oficialismo. En este caso, su posición aparece fragmentada, lo que aumenta la incertidumbre.

Antecedentes recientes indican que el PJ ha participado activamente en la construcción de mayorías en el Consejo de la Magistratura y en la Legislatura, incluso en votaciones sensibles, lo que lo posiciona como un actor con capacidad de inclinar la balanza.

En paralelo, el bloque bloquista —aliado habitual del oficialismo— mantiene su respaldo a Marianela López, lo que genera una tensión interna. En negociaciones previas, incluso se observó un alineamiento entre bloquismo y sectores del PJ en favor de esa candidatura, configurando un contrapeso político frente al candidato oficial.

La decisión de tratar la terna “sobre tablas” sugiere que el oficialismo cuenta con los votos necesarios o, al menos, con acuerdos avanzados. No obstante, en los pasillos legislativos persiste la incógnita sobre si el PJ optará por una postura neutral, negociará condiciones o se alineará con alguno de los sectores en disputa.

Más allá del nombre que resulte elegido, la votación tendrá impacto político directo: definirá no solo un cargo clave en la Justicia, sino también el equilibrio de poder en la Legislatura. El resultado será una señal clara sobre cómo se reconfiguran las alianzas y el margen de maniobra del oficialismo en futuras decisiones institucionales.