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Cristo Redentor reabrió y destraba las cargas de San Juan a Chile

Cristo Redentor reabrió y destraba las cargas de San Juan a Chile

El corredor volvió a operar este martes después de 34 días cerrado por los temporales. La reapertura será gradual y, en una primera etapa, exclusiva para camiones. Para San Juan significa comenzar a recuperar los despachos de cal, cerámicos y otras cargas hacia Chile, luego de más de un mes con unidades paralizadas y sin generar fletes.

El Paso Internacional Cristo Redentor reabrió este martes 18 de agosto después de 34 días consecutivos cerrado y puso en marcha un operativo especial para liberar miles de camiones y recuperar progresivamente el transporte terrestre entre Argentina y Chile. Para San Juan, la medida destraba uno de los principales cuellos de botella que enfrentó durante el último mes el comercio exterior provincial.

La reapertura, sin embargo, no implica una normalización inmediata del corredor. Este martes 18, el miércoles 19 y el jueves 20 de agosto podrán circular únicamente transportes de carga desde Argentina hacia Chile, entre las 9 y las 21. El viernes 21 y sábado 22 el sentido se invertirá y podrán ingresar los camiones que esperan del lado chileno.

La prioridad durante las primeras jornadas será para los vehículos que ya se encuentran documentados en la playa del Área de Control Integrado de Uspallata. Además, será obligatorio circular con cadenas debido a las condiciones que todavía presenta la alta montaña.

El esquema intenta descomprimir una situación que llegó a acumular más de 3.000 camiones varados a ambos lados de la cordillera. El cierre había comenzado el 14 de julio y se convirtió en el período consecutivo de interrupción más prolongado de los últimos años.

El impacto en los camiones de San Juan

A diferencia de lo ocurrido con transportistas de otras provincias y países, la mayoría de los camiones sanjuaninos no quedó atrapada en Mendoza. La Unión Propietarios de Camiones de San Juan (UPROCAM) había advertido a las empresas desde el inicio del temporal que evitaran despachar unidades hacia Chile.

“Desde el primer día del corte se recomendó a las empresas no enviar vehículos, por lo que la mayoría de los camiones permanecen guardados en sus bases o en la aduana de Media Agua”, explicó José Maldonado, presidente de UPROCAM.

La decisión evitó que choferes sanjuaninos quedaran durante semanas inmovilizados en Uspallata, pero no eliminó el costo económico. Antes del cierre, las empresas de la provincia realizaban alrededor de 50 viajes diarios hacia Chile, principalmente con cal y productos cerámicos. Durante la interrupción, buena parte de esas unidades quedó sin actividad vinculada al corredor internacional.

“Mantener los camiones parados genera gastos constantes sin generar ingresos, ya que un vehículo que no circula no cobra nada”, señaló Maldonado. A esos costos se suman salarios de choferes, seguros, mantenimiento y otros gastos fijos que deben afrontar las transportistas incluso sin realizar viajes.

El impacto fue significativo para toda la actividad. Empresarios del transporte mendocino calcularon que una unidad detenida puede representar pérdidas de entre US$450 y US$600 por día, dependiendo del tipo de carga y de si necesita equipos de refrigeración.

Las alternativas tampoco resultaron competitivas. El desvío hacia pasos ubicados más al sur puede agregar aproximadamente 2.000 kilómetros al recorrido y alrededor de US$4.500 al costo de un flete, según estimaciones difundidas por transportistas mendocinos durante el cierre.

La cal sanjuanina vuelve a tener salida

Uno de los sectores provinciales que seguía con mayor atención la reapertura era la industria calera. Chile constituye un mercado estratégico para San Juan y una parte importante de los despachos cruza la cordillera a través del sistema Cristo Redentor.

El cierre no provocó inmediatamente un problema de abastecimiento porque las compañías chilenas habían acumulado reservas. Sin embargo, la extensión de la interrupción comenzó a acercar el sector a una zona de riesgo.

Raúl Cabanay, secretario general de la Cámara Minera de San Juan, había advertido que las reservas disponibles permitían sostener aproximadamente un mes de consumo y que una prolongación del bloqueo podía generar inconvenientes para las operaciones chilenas que utilizan el insumo sanjuanino. Según explicó, el 99% de la cal que utilizan las faenas de cobre de Chile proviene de San Juan.

La reapertura permite ahora comenzar a recomponer esos envíos, aunque el esquema de circulación restringida y la cantidad de vehículos acumulados hacen prever que la recuperación logística será gradual y no inmediata. Durante los primeros días, el objetivo estará puesto en liberar las unidades que llevan semanas esperando en Mendoza.

El cierre volvió además a exponer la dependencia de San Juan del corredor mendocino para buena parte de su conexión terrestre con Chile. El Paso de Agua Negra permanece como una alternativa estacional y con limitaciones para el transporte pesado, una situación que el empresariado provincial viene señalando como un obstáculo para ampliar el intercambio comercial con el Pacífico.

Con Cristo Redentor nuevamente operativo, San Juan recupera una vía estratégica para sus exportaciones y para el transporte de cargas, pero la experiencia de los últimos 34 días vuelve a plantear un problema estructural: la necesidad de contar con corredores alternativos y mayor previsibilidad logística para una provincia que proyecta incrementar sustancialmente su movimiento de cargas de la mano de la minería.