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CRIMEN ESCOLAR: EL MENOR BAJO RESGUARDO

CRIMEN ESCOLAR: EL MENOR BAJO RESGUARDO

El autor del asesinato de Ian Cabrera, de 13 años, fue alojado en un sitio confidencial por su condición de inimputable, mientras crece la conmoción social en Santa Fe.

La investigación por el asesinato de Ian Cabrera Núñez (13) en la localidad santafesina de San Cristóbal avanza bajo un fuerte hermetismo judicial: el agresor, un alumno de 15 años, pasó la noche en un lugar de resguardo confidencial, acompañado por su madre y bajo control de las autoridades.

El adolescente, cuya identidad se preserva por ser menor, no es imputable según la legislación vigente. Fuentes del caso confirmaron que su ubicación sólo es conocida por el Servicio Penitenciario, la fiscal interviniente y su familia, en línea con los protocolos del régimen penal juvenil.

El hecho, ocurrido dentro del patio de la escuela Mariano Moreno, dejó a la comunidad en estado de shock. Testigos indicaron que el atacante efectuó entre cuatro y cinco disparos con una escopeta, provocando la muerte inmediata del estudiante.

Mientras tanto, vecinos de San Cristóbal realizaron una marcha con velas y reclamo de justicia, evidenciando la dimensión social del caso y la presión sobre las autoridades.

En cuanto al trasfondo, existen versiones contrapuestas. Desde el gobierno provincial señalaron un posible conflicto intrafamiliar y confirmaron que el joven estaba bajo tratamiento psicológico previo. En contraste, su defensa sostiene que era víctima de bullying escolar y que incluso había atravesado episodios de intento de suicidio.

El marco legal resulta determinante: al tratarse de un menor de edad, el proceso contempla medidas de protección y seguridad, no punitivas. Incluso con la eventual baja de la edad de imputabilidad a 14 años —aún no vigente—, el esquema seguiría siendo diferencial respecto de los adultos.

El caso reabre el debate sobre la responsabilidad penal juvenil en Argentina y expone tensiones entre demanda social de justicia y límites normativos. En el corto plazo, la investigación buscará esclarecer los móviles del ataque, mientras el foco público se desplaza hacia una discusión estructural sobre violencia escolar y sistema penal.

Fuente: Clarín