Las inspecciones realizadas por el personal del Servicio Penitenciario Provincial permitieron detectar distintos métodos de ocultamiento durante las visitas. El trabajo preventivo resulta clave para garantizar el orden y la seguridad dentro de la institución.
Las tareas de control que lleva adelante el personal de requisa del Servicio Penitenciario Provincial continúan siendo una herramienta esencial para impedir el ingreso de elementos no autorizados a los sectores de alojamiento. Mediante inspecciones permanentes y procedimientos específicos, los agentes logran neutralizar maniobras que podrían poner en riesgo la seguridad del establecimiento.
En los operativos desarrollados durante las últimas semanas se secuestraron teléfonos celulares, sustancias prohibidas y otros objetos cuyo ingreso está expresamente prohibido. Todos fueron detectados antes de que pudieran ser introducidos al interior del penal, como resultado de los controles preventivos implementados por el personal especializado.
Las inspecciones realizadas a los visitantes también permitieron descubrir diferentes estrategias utilizadas para ocultar estos elementos. Entre las modalidades detectadas figuraban recipientes con compartimentos ocultos, prendas de vestir adaptadas, calzado modificado y alimentos preparados con el objetivo de evadir los controles de seguridad.
Desde el Servicio Penitenciario destacaron que estos resultados responden al trabajo coordinado del personal, la capacitación constante y la incorporación de herramientas tecnológicas que fortalecen las tareas de fiscalización. Además, la actualización permanente de los protocolos permite hacer frente a métodos de ocultamiento cada vez más sofisticados.
Las autoridades remarcaron que las requisas constituyen una acción preventiva indispensable para preservar el orden interno, evitando el ingreso de elementos que puedan afectar la convivencia y la seguridad dentro del establecimiento penitenciario.




