Martín Isaías Gómez recibió tres años de prisión condicional tras admitir que sustrajo el plástico de otro efectivo de la Comisaría 17ª de Chimbas y realizó cinco consumos. Las cámaras de seguridad fueron determinantes para identificarlo.
El agente de la Policía de San Juan Martín Isaías Gómez, de 25 años, fue condenado a tres años de prisión condicional luego de admitir que le sustrajo una tarjeta de débito a un compañero de la Comisaría 17ª de Chimbas y la utilizó para realizar compras en distintos comercios cercanos a la dependencia.
El caso se resolvió este viernes mediante un juicio abreviado. La jueza Verónica Gloria Chicón homologó el acuerdo alcanzado entre el fiscal Nicolás Schiattino, de la UFI Delitos Especiales, y la defensa de Gómez, ejercida por Gustavo Yáñez. Como la pena es de ejecución condicional, el efectivo no deberá cumplir prisión efectiva.
Gómez fue condenado por hurto simple agravado por haber sido cometido por un funcionario policial, en concurso real con estafas reiteradas, luego de reconocer los hechos que habían provocado su detención apenas días antes.
Según la reconstrucción del caso, el hecho comenzó el 31 de agosto, cuando un efectivo identificado como Jorge González llegó a cumplir funciones en la Comisaría 17ª y dejó su mochila con sus pertenencias en un sector de la dependencia. Gómez, que se desempeñaba como escribiente, tomó la tarjeta que estaba dentro de la billetera de su compañero.
Después comenzaron a registrarse consumos que el titular no reconocía. La investigación estableció que fueron realizadas cinco operaciones en comercios de la zona.
Entre los gastos registrados figuran pagos de $16.000 y $14.000 en un lavadero y una gomería, otros de $26.500 y $4.210 en un maxikiosco y una quinta operación por $13.500.
La víctima comenzó a sospechar cuando recibió las notificaciones de las operaciones y averiguó en uno de los locales donde se había utilizado la tarjeta. Allí le indicaron que quien había realizado el pago era otro policía.
Las cámaras de seguridad resultaron decisivas. En las imágenes de uno de los comercios pudo observarse a Gómez efectuando una compra y utilizando personalmente la tarjeta de su compañero en el posnet. Esa prueba fue incorporada a la investigación de la UFI Delitos Especiales.
El caso tuvo otro episodio antes de la detención. Según la investigación, Gómez intentó volver a utilizar la tarjeta al día siguiente, cuando el plástico ya había sido bloqueado. La operación rechazada generó una nueva notificación en el teléfono de la víctima, quien alertó a otros efectivos.
El agente terminó detenido y la tarjeta fue posteriormente encontrada tirada en una cuneta cercana a la Comisaría 17ª. Al momento de su aprehensión, Gómez llevaba menos de 15 días prestando servicios en esa dependencia, después de haber sido trasladado desde la Casilla Centenario.
Además de los tres años de prisión condicional, el condenado deberá cumplir reglas de conducta. Entre ellas, fijar residencia, no acercarse ni mantener contacto con la víctima y abstenerse del consumo de alcohol y estupefacientes durante el período establecido por la Justicia.
La condena penal cierra en pocos días la investigación judicial por el hurto y las compras fraudulentas, pero abre ahora otro frente para Gómez: su continuidad dentro de la Policía de San Juan, que deberá resolverse en el ámbito administrativo de la fuerza. Medios sanjuaninos señalaron que, tras el fallo, su permanencia como efectivo quedó seriamente comprometida.





