Los trabajos arrancarán el próximo lunes con intervenciones simultáneas en los anillos interno y externo de la avenida. Desde Infraestructura aseguraron que se priorizará la circulación vehicular y anticiparon que una mejora integral podría abrir el debate por un aumento de la velocidad máxima.
La esperada renovación de la Avenida de Circunvalación dará inicio este lunes con la puesta en marcha de dos frentes de obra en simultáneo. El proyecto contempla una intervención integral de la traza y tiene como principal objetivo modernizar el pavimento, mejorar la seguridad vial y reducir al máximo las complicaciones para quienes utilizan diariamente este corredor estratégico de San Juan.
El secretario de Infraestructura de la provincia, Ariel Villavicencio, confirmó que las empresas adjudicatarias ya cuentan con los planes de trabajo definidos y comenzarán las tareas en sectores diferenciados. Según explicó, una firma estará a cargo de las obras sobre el anillo externo, mientras que la otra intervendrá en el interno.
«Ya están colocados los carteles y organizadas las tareas. El lunes comienzan las dos empresas con sus respectivos sectores asignados», señaló el funcionario, quien destacó la importancia de la obra debido al alto nivel de circulación que registra la Circunvalación diariamente.
Desde el área de Infraestructura indicaron que el esquema de trabajo fue diseñado para evitar interrupciones prolongadas. En ese sentido, se buscará mantener habilitado el tránsito durante la mayor parte del tiempo y se prevé realizar determinadas tareas en horario nocturno para disminuir el impacto.
Los cortes serán principalmente parciales y estarán vinculados a sectores donde será necesario intervenir sobre la estructura de hormigón. Uno de los puntos donde se prevén mayores restricciones será el tramo comprendido entre Tucumán, Ignacio de la Roza y la zona norte, donde se deberá demoler y reconstruir parte de la losa existente.
Villavicencio explicó que cada modificación en la circulación será comunicada con anticipación y pidió a las empresas contratistas extremar las medidas de señalización para garantizar la seguridad de los conductores y trabajadores.
La obra incorporará las banquinas a la calzada
Uno de los principales cambios del proyecto será el aprovechamiento de las banquinas actuales, que presentan deterioro y actualmente solo cumplen una función de detención ocasional. El funcionario aclaró que esto no significará la construcción de nuevos carriles, sino una ampliación del espacio útil de circulación.
«El pavimento llegará desde el guardarraíl hasta el otro guardarraíl, incorporando esa superficie que hoy no está aprovechada», explicó Villavicencio. Además, se reemplazarán todos los sistemas de contención debido a que la nueva carpeta asfáltica elevará la altura del camino y será necesario adaptarlos a las exigencias de seguridad vigentes.
El plazo estimado para finalizar la renovación es de aproximadamente un año, aunque desde el Gobierno provincial adelantaron que intentarán acelerar los tiempos para completar la intervención antes de lo previsto.
Analizan una posible suba de la velocidad máxima
Otro de los puntos abordados por el secretario de Infraestructura fue la posibilidad de modificar el límite de velocidad permitido en la avenida una vez terminadas las obras.
Villavicencio explicó que la mejora de la carpeta asfáltica, los accesos y los puentes podría permitir una actualización de la velocidad máxima, aunque remarcó que la decisión final no corresponde únicamente a la provincia.
Al tratarse de una ruta nacional, cualquier modificación deberá contar también con la evaluación y autorización de Vialidad Nacional. «La mejora de la infraestructura podría permitir llevar la velocidad un poco más arriba, pero será una determinación que deberá tomarse junto con el organismo nacional», afirmó.




