Volver al inicio

Servicios

Búsqueda

Quienes Somos

Secciones

COMERCIO DIVIDIDO POR SEMANA SANTA

COMERCIO DIVIDIDO POR SEMANA SANTA

Cruce entre cámaras genera incertidumbre sobre horarios y expone la fragmentación del sector en un contexto de crisis.

Una fuerte polémica se desató en el comercio sanjuanino a horas del inicio del fin de semana largo de Semana Santa, tras la difusión de mensajes contradictorios sobre los horarios de apertura. El conflicto enfrenta a la Cámara de Comercio de San Juan con la entidad Comerciantes Unidos, que cuestionó la falta de consenso y reclamó una representación unificada del sector.

Desde Comerciantes Unidos manifestaron un “rechazo rotundo” al comunicado emitido por la cámara tradicional, al sostener que ya existía una modalidad acordada y difundida con antelación: jueves 2 de abril con apertura normal y viernes 3 cerrado. Según indicaron, esa decisión se basó en una encuesta que reflejó la voluntad mayoritaria del sector.

El eje del conflicto tiene impacto directo en la actividad económica. Los comerciantes remarcaron que abrir durante el feriado implica pagar jornada doble, en un contexto de caída del consumo. Sin embargo, defendieron la apertura del jueves al considerarlo un día clave por la acreditación de salarios, lo que podría dinamizar ventas en un escenario recesivo.

La controversia también dejó en evidencia una disputa estructural por la representación del sector. Comerciantes Unidos planteó la necesidad de avanzar hacia una “cámara única” con autoridades elegidas por voto directo, argumentando que la actual fragmentación genera “confusión en los clientes y perjuicio en las ventas”.

En términos operativos, la propuesta ratifica: jueves abierto para aprovechar el movimiento económico y viernes cerrado para el comercio minorista, con excepciones en gastronomía y shoppings, orientados al turismo y compras de último momento.

El trasfondo del conflicto se vincula con la crisis del consumo y la necesidad de maximizar ingresos en fechas clave. En ese marco, la falta de una postura unificada no solo afecta la previsibilidad del sector, sino que también debilita su capacidad de negociación frente a políticas públicas y regulaciones laborales.

A corto plazo, la disputa impacta en la organización del fin de semana largo. Pero hacia adelante, el debate abre un escenario más profundo: la redefinición de la representación del comercio sanjuanino, en un contexto donde la coordinación y la claridad aparecen como condiciones centrales para sostener la actividad.