El dólar volvió a acercarse a los 960 pesos chilenos y mejora el poder de compra de quienes llegan con divisas estadounidenses. Al mismo tiempo, San Juan y Coquimbo impulsan recuperar el vuelo directo a La Serena, aunque la iniciativa todavía debe superar varias instancias antes de convertirse en una opción real para los turistas.
Chile vuelve a ganar atractivo para los sanjuaninos que ya comienzan a proyectar sus vacaciones de verano. A pocos meses de la temporada 2026-2027, el escenario combina un peso chileno más débil frente al dólar con una iniciativa que busca recuperar la conexión aérea directa entre San Juan y La Serena.
El dólar cerró el lunes en Chile en torno a 957,8 pesos chilenos y este martes abrió alrededor de 958, después de haber llegado durante la jornada anterior a niveles próximos a los 965 pesos. Es el valor más alto desde octubre de 2025 y representa un cambio significativo frente a marzo pasado, cuando la divisa estadounidense se ubicaba en la zona de 850 a 860 pesos chilenos.
Para los argentinos que cuentan con dólares, la ecuación es favorable: reciben más pesos chilenos por cada dólar y, medidos en moneda estadounidense, determinados gastos resultan más baratos que hace seis meses.
Un ejemplo permite dimensionar la diferencia. Un producto de 300.000 pesos chilenos equivalía a unos USD 353 con un dólar a 850 pesos. Con una cotización de 950, el mismo valor representa aproximadamente USD 316, una reducción cercana al 10% medida en dólares, siempre que el precio del producto en moneda chilena no haya cambiado.
La situación adquiere especial relevancia en San Juan, donde La Serena y la costa de la Región de Coquimbo constituyen destinos tradicionales durante el verano. Pero la conveniencia cambiaria aparece este año acompañada por otra novedad: la posibilidad de recuperar el vuelo directo entre ambas ciudades.
La Corporación para el Desarrollo y la Integración Paso Agua Negra (Corpan), de Coquimbo, y Desarrollo e Integración Paso Agua Negra (Dipan), de San Juan, presentaron una propuesta para que la ruta aérea sea considerada una conexión estratégica binacional y pueda acceder a un régimen especial que reduzca los costos aeroportuarios.
El punto crítico está en apenas 18 kilómetros. Argentina contempla un tratamiento regional para determinados vuelos internacionales de hasta 300 kilómetros, mientras que la distancia aérea entre San Juan y La Serena ronda los 318 kilómetros. Chile, en cambio, establece un alcance de hasta 500 kilómetros para su esquema reducido.
La propuesta apunta a ampliar el límite argentino o establecer una excepción específica para esta conexión. Según los cálculos difundidos por las entidades impulsoras, el tratamiento regional permitiría reducir la tasa aeroportuaria desde USD 57 hasta USD 25,16, una baja de USD 31,84 por pasajero, equivalente a casi 56%.
La reducción es considerada uno de los elementos necesarios para hacer más competitiva una eventual ruta aérea, pero no significa que el regreso del vuelo esté asegurado. Todavía hacen falta decisiones de los gobiernos, intervenciones de las autoridades aeronáuticas de ambos países y, fundamentalmente, una compañía dispuesta a operar comercialmente la conexión.
La iniciativa pretende llegar al XXIX Comité de Integración Agua Negra, previsto para el 2 y 3 de diciembre en La Serena, donde podrían avanzar las conversaciones entre organismos argentinos y chilenos.
Si el proyecto prosperara, la diferencia para los viajeros sanjuaninos sería considerable. La conexión aérea demandaría alrededor de 45 a 50 minutos y permitiría mantener una alternativa directa incluso durante los períodos en los que el Paso de Agua Negra permanece cerrado.
Actualmente, llegar por avión a La Serena implica conexiones, mientras que el aeropuerto chileno mantiene una intensa operación doméstica: desde Santiago existen vuelos directos de LATAM, Sky Airline y JetSmart, con múltiples frecuencias semanales.
El escenario cambiario agrega un incentivo adicional. Durante marzo, cuando asumió el gobierno de José Antonio Kast, el dólar se encontraba en torno a los 850-860 pesos chilenos. Ahora se aproxima a los 960 y analistas del mercado chileno consideran que todavía existen factores que podrían mantener la presión sobre la moneda local.
Para los sanjuaninos, sin embargo, la conveniencia dependerá de cómo se paguen los gastos. La mejora es más directa para quienes cuentan con dólares y los cambian en Chile o utilizan mecanismos de pago que permiten cancelar consumos con divisas. La comparación es diferente para quien necesita comprar previamente los dólares con pesos argentinos, porque allí también interviene la cotización local.
Por eso, todavía es temprano para asegurar que vacacionar en Chile será más barato durante todo el verano. El tipo de cambio puede modificarse antes de enero y también deberán considerarse alojamiento, gastronomía, combustible, peajes y otros costos turísticos.
Lo concreto es que, a diferencia de comienzos de año, el dólar volvió a ganar capacidad de compra en Chile, mientras San Juan y Coquimbo intentan resolver uno de los históricos déficits de integración entre ambas regiones: la falta de una conexión aérea directa.
Si ambas variables se sostienen, La Serena podría llegar al verano 2026-2027 con un atractivo renovado para los sanjuaninos. Pero el eventual regreso del avión corre contra el calendario: la propuesta recién comenzará a transitar las instancias políticas y aeronáuticas necesarias para determinar si puede convertirse en una ruta comercial efectiva.




