Eduardo Antonio Manrique fue dado de baja del Servicio Penitenciario.
El decreto fue publicado en el Boletín Oficial ratificando la cesantía de Eduardo Antonio Manrique, del Servicio Penitenciario Provincial.
Manrique conducía sin Licencia Nacional de Conducir vigente, sin Revisión Técnica Obligatoria y sin seguro. Pero el dato más determinante lo aportó el test toxicológico del Laboratorio Policial: 1,08 gramos de alcohol en sangre, más del doble del límite permitido de 0,50.
La causa penal fue desestimada porque el choque no dejó heridos. Sin embargo, el sumario administrativo siguió su curso de manera independiente. La instrucción concluyó que presentarse en esas condiciones para cumplir funciones en un establecimiento penitenciario constituyó un quebrantamiento severo de la disciplina institucional.
Con el aval de las asesorías letradas y tomando en cuenta además dos antecedentes previos que obraban en el legajo de Manrique, el Gobierno aplicó la máxima sanción disciplinaria prevista: la cesantía definitiva.








