Guanaco, burro y otras opciones emergen ante el alza del precio de la carne vacuna y abren discusión en el sector.
La posibilidad de incorporar carnes alternativas como el guanaco o incluso el burro volvió a instalarse en el debate público en Argentina, en un contexto de suba sostenida de precios de la carne vacuna y caída del consumo.
El tema ganó visibilidad tras experiencias puntuales de comercialización y discusiones en medios, donde se planteó la necesidad de diversificar la oferta cárnica frente a restricciones económicas y productivas.
En el caso del guanaco, se trata de una especie autóctona cuya carne ya es consumida en regiones del sur del país y cuenta con alto valor nutricional, bajo contenido graso y menor colesterol en comparación con la carne vacuna . Incluso existen iniciativas para su producción y exportación, lo que refuerza su potencial como alternativa.
El antecedente más reciente fue la polémica por la venta de carne de burro en la Patagonia, donde el producto generó alta demanda por su precio significativamente menor frente al novillo, en un escenario de consumo retraído .
En ese contexto, el empresario cárnico Alberto Samid intervino en el debate con declaraciones polémicas, cuestionando los hábitos de consumo y planteando la necesidad de repensar la matriz alimentaria frente a los costos actuales del mercado.
Desde el punto de vista económico, el fenómeno se vincula con la crisis de consumo y el encarecimiento de la carne tradicional, lo que obliga a explorar nuevas opciones en la cadena alimentaria.
Sin embargo, el avance de estas alternativas enfrenta desafíos regulatorios, culturales y productivos, especialmente en el caso de especies silvestres como el guanaco, donde intervienen cuestiones ambientales y de manejo sustentable.
El debate abre un interrogante de fondo: si la carne vacuna seguirá siendo el eje del consumo argentino o si el contexto económico acelerará una diversificación del mercado cárnico, con nuevas proteínas ganando lugar en la mesa y en la industria.






