Una celebración popular por el 25 de Mayo terminó con corridas, empujones y personas llevándose comida antes del reparto organizado de un sándwich de 700 metros.
Lo que buscaba ser un evento récord y una fiesta comunitaria en Avellaneda terminó envuelto en desorden. Una parrilla local organizó la preparación de un sándwich de matambre de 700 metros para compartir con vecinos, pero parte del público rompió el vallado y comenzó a llevarse porciones antes de que finalizara la actividad.
La iniciativa, impulsada por Parrilla El Tano en el marco del Día de la Revolución de Mayo, se desarrolló en plena vía pública. El montaje incluía una extensa mesa armada entre vallas, mientras los organizadores explicaban al público el proceso de elaboración.
Sin embargo, en medio de la preparación, grupos de asistentes comenzaron a saltar las barreras de seguridad, tomar trozos del sándwich y abandonar el lugar con comida en mano. La situación generó tensión entre los presentes, que intentaron frenar los avances y reclamaron respeto por la organización.
Las escenas quedaron registradas en videos viralizados en redes sociales, donde se observa el desborde alrededor de la mesa y los intentos fallidos por contener a la multitud.
Tras el episodio, desde la parrilla emitieron un comunicado en el que agradecieron la presencia de miles de vecinos, aunque reconocieron el fuerte malestar por el desenlace. “Durante casi toda la jornada se vivió un clima increíble, pero al final muchas personas comenzaron a descontrolarse, empujando y sacando comida antes de una entrega organizada”, señalaron.
Los organizadores también denunciaron que, además de la comida, desaparecieron elementos utilizados para montar el evento, aunque no precisaron cuáles.
El caso volvió a abrir el debate sobre la organización y seguridad en eventos masivos gratuitos, especialmente cuando convocan a grandes concentraciones en espacios públicos. Pese al final caótico, los impulsores aseguraron que intentarán quedarse con “lo positivo” de una jornada pensada para celebrar y compartir, aunque marcada por imágenes de descontrol que dominaron la escena pública.
Fuente: La Nación







