Un nuevo informe del Indec revela la magnitud del dinero atesorado fuera del sistema bancario local, un fenómeno estructural que atraviesa gobiernos y décadas de historia económica.
La desconfianza tiene número. Los argentinos guardan fuera del sistema financiero local fondos por más de 284.039 millones de dólares, según el informe trimestral de Balanza de Pagos, Posición de Inversión Internacional y Deuda Externa publicado este miércoles por el Indec, correspondiente al primer trimestre de 2026.
El dato es una radiografía brutal de una relación históricamente fracturada entre los argentinos y su moneda. La inestabilidad económica y los altos índices de inflación que marcaron al país en las últimas décadas generaron un deterioro de la moneda local que consolidó un hábito de larga data: esquivar el peso y refugiarse en el dólar u otras divisas extranjeras.
Lo que incluye ese número
El dato estimado por el Indec se incluye en el segmento «Otras inversiones» de la Posición de Inversión Internacional y comprende el dinero atesorado en cajas de seguridad, los fondos en cuentas bancarias declaradas en el exterior y los billetes guardados bajo el colchón, tanto en dólares como en otras divisas.
Pero ese no es el único componente del ahorro extrasistema. En el concepto de «Inversión directa», que incluye bienes, propiedades y otros activos físicos, los argentinos tenían declarados al último trimestre de 2025 unos 55.563 millones de dólares. Y la categoría «Inversiones de cartera», que agrupa títulos públicos, acciones y otros instrumentos financieros, asciende a 117.399 millones de dólares.
Una cifra que aplasta cualquier comparación
Para dimensionar la magnitud del número, basta con dos referencias. El blanqueo de capitales impulsado por la gestión Milei en 2024 logró regularizar 22.165 millones de dólares en efectivo, según ARCA. Ese monto no llega a representar el 10% del total atesorado fuera del sistema.
La segunda comparación es aún más elocuente. Las reservas brutas del Banco Central se ubican en 46.937 millones de dólares. Es decir, los argentinos guardan fuera del sistema más de seis veces lo que tiene el ente monetario.
Un fenómeno que no cede
En una perspectiva de mediano plazo, la cifra se mantiene estable en los últimos años, en un contexto de estancamiento del nivel de actividad, caída de los ingresos y fragilidad en el mercado laboral, aun con la baja de la inflación registrada desde 2023.
Sucesivas crisis económicas, cepos, confiscaciones de depósitos, inflación, cambios de moneda, déficit fiscal, emisión y pérdida del poder adquisitivo configuraron un escenario de desconfianza hacia el sistema financiero local y de debilitamiento del peso, una moneda que para muchos argentinos con capacidad de ahorro no cumple su función de resguardo de valor.
La cuenta corriente, en rojo
El informe del Indec también confirmó que la cuenta corriente cerró el primer trimestre de 2026 con un saldo deficitario de 1.651 millones de dólares. En todo 2025, el saldo anual fue deficitario en 7.582 millones de dólares. Por su parte, la deuda externa total del país creció hasta los 321.783 millones de dólares, cifra 2.261 millones superior al cuarto trimestre de 2025.
El colchón financiero de los argentinos sigue siendo, en definitiva, más grande que el Banco Central. Una paradoja que resume mejor que cualquier indicador la relación de los argentinos con su propio sistema económico.






