El juicio por la millonaria maniobra que afectó a cientos de sanjuaninos llegó a una instancia decisiva. Los imputados reconocieron su responsabilidad por un perjuicio superior a los $524 millones y la jueza dará a conocer los fundamentos de la condena el próximo martes.
El caso Branka Motors, uno de los mayores expedientes por estafas económicas investigados en San Juan en los últimos años, quedó prácticamente resuelto luego de que los acusados reconocieran su responsabilidad penal en un total de 365 hechos. Durante una audiencia de juicio abreviado, la Fiscalía y la defensa acordaron una pena de cinco años de prisión efectiva para los imputados, aunque resta que la magistrada formalice la sentencia y dé a conocer sus fundamentos.
El fiscal de la UFI de Delitos Informáticos, Guillermo Heredia, fue quien encabezó la acusación y confirmó que los involucrados aceptaron su culpabilidad por las maniobras investigadas. Según explicó, durante la audiencia se presentó el conjunto de pruebas reunidas durante la investigación y se estableció la sanción que ahora deberá ser ratificada por la jueza Gema Guerrero.
La causa permitió establecer 365 episodios de estafa vinculados con la comercialización de motocicletas que finalmente no fueron entregadas. La maniobra perjudicó a más de 300 personas que habían entregado sus ahorros para adquirir los vehículos y terminó generando un daño económico calculado en más de $524 millones.
Heredia sostuvo que la pena acordada surge de una evaluación de las circunstancias particulares del caso. Entre los aspectos que agravaron la situación de los acusados se tuvo en cuenta la cantidad de víctimas y la dimensión del perjuicio provocado. En sentido contrario, la Fiscalía consideró como elementos favorables la edad de los imputados y, especialmente, que no registraban condenas penales anteriores.
El proceso también tuvo un capítulo relacionado con un intento de reparación económica para los damnificados. Luego de que la investigación comenzara formalmente el 19 de enero, la Fiscalía reunió a los denunciantes para analizar una propuesta mediante la cual los acusados buscaban compensar el perjuicio ocasionado con distintos bienes.
En un primer momento, la alternativa había generado aceptación entre las víctimas. Sin embargo, el compromiso asumido por los responsables de Branka Motors no fue cumplido. Frente al incumplimiento, la Fiscalía pidió dejar sin efecto ese mecanismo y continuar con la persecución penal.
También se procuró avanzar sobre las garantías que habían sido ofrecidas para respaldar la reparación, entre ellas vehículos de alta gama, una camioneta y distintos inmuebles. Sin embargo, el planteo no prosperó ante la Justicia de Garantías, que entendió que, al fracasar el acuerdo de reparación, correspondía continuar con el proceso penal.
Durante la audiencia de juicio abreviado, dos querellas particulares expresaron su rechazo al acuerdo alcanzado entre la Fiscalía y los acusados. Sus planteos fueron incorporados al expediente y quedaron a consideración de la magistrada.
Si bien el acuerdo sobre la responsabilidad y la pena ya fue alcanzado, el cierre definitivo del proceso tendrá lugar el próximo martes. Ese día, la jueza Guerrero dará a conocer los fundamentos de la resolución y quedará formalmente sellado uno de los expedientes de estafa de mayor impacto económico y cantidad de víctimas registrados recientemente en San Juan.




