El Xeneize igualó 1-1 ante el conjunto brasileño en un partido que terminó con serios reclamos al arbitraje por un penal no revisado en la última jugada. Con este resultado, los dirigidos por Claudio Úbeda quedan obligados a ganar en la última fecha de la fase de grupos para sellar el pase a octavos sin depender de nadie.
Boca Juniors masticó bronca en una noche de Copa Libertadores que tuvo de todo. En un encuentro válido por la fase de grupos, el conjunto de la Ribera no pudo sostener la ventaja e igualó 1 a 1 ante Cruzeiro en La Bombonera, quedando en una posición incómoda de cara a la definición del Grupo.
El trámite comenzó a pedir de boca para los dirigidos por el «Sifón» Úbeda. Apenas a los 15 minutos de la primera etapa, Leandro Paredes ejecutó un precioso tiro libre que derivó en los pies de Miguel Merentiel, quien no perdonó y mandó la pelota a la red para el 1-0. Sin embargo, tras la ventaja, el local repitió errores recientes: cedió la iniciativa, se retrasó excesivamente en el campo y permitió que el elenco de Belo Horizonte manejara los hilos del encuentro.
Goles, expulsión y el protagonismo de la polémica
La paridad brasileña llegó a los 12 minutos del complemento, tras un desajuste en el retroceso defensivo xeneize que le permitió a Fágner meter un remate violento para estampar el 1-1, convalidado por el VAR tras descartar una mano previa. El escenario pareció aclararse para Boca a los 22 minutos, cuando Gerson vio la tarjeta roja por un duro planchazo sobre Paredes, dejando a los conducidos por Artur Jorge con diez hombres.
Allí comenzó el monólogo de Boca, que se volcó por completo al ataque convirtiendo al arquero Otávio en la gran figura de la noche. Sin embargo, el arbitraje del venezolano Valenzuela se robó todas las miradas en el tramo final:
Primero, anuló un gol lícito a Merentiel por una supuesta mano previa de Milton Delgado, quien claramente intentó encoger su cuerpo para evitar el contacto.
En la última acción de la noche, obvió un grosero penal por mano de Lucas Romero dentro del área de Cruzeiro, marcando el final del encuentro en medio de las airadas protestas de todo el plantel de Boca.
La calculadora copera: ¿Qué necesita Boca para clasificar?
Con este panorama, y a la espera del duelo de este jueves entre Universidad Católica y Barcelona de Ecuador, el Xeneize (7 puntos) quedó en una situación donde los márgenes de error se redujeron al mínimo:
Si la Universidad Católica gana este jueves: Llegará a 10 puntos. En ese escenario, Boca estará obligado a ganarle a los chilenos en la última fecha en La Bombonera; de hacerlo, los empatará en puntos pero se meterá en octavos de final gracias a tener a favor el desempate olímpico (partidos entre sí).
Si la Universidad Católica pierde este jueves: El panorama se alivia. A Boca le alcanzará con ganar o empatar en la jornada final, siempre y cuando Barcelona no de el golpe y sume de a tres ante Cruzeiro en Brasil.






