El rector advirtió sobre pérdida de poder adquisitivo, migración de profesores y riesgo en el dictado de clases.
El rector de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), Tadeo Berenguer, alertó sobre la crítica situación salarial de los docentes universitarios y advirtió que la falta de actualización de ingresos ya está generando migración hacia el sistema educativo provincial.
“Un docente universitario por 40 horas cobra lo mismo que uno provincial por 20 horas”, afirmó, al describir el deterioro del esquema salarial en el ámbito nacional.
Según explicó, el atraso se arrastra desde diciembre de 2023, sin recomposición acorde a la inflación. En ese contexto, señaló que el ingreso mínimo para no caer en la pobreza se ubica en $1.350.000, mientras que solo el cargo de titular exclusivo inicial supera ese umbral, con salarios de entre $1.600.000 y $1.700.000.
El resto de las categorías —profesores asociados, adjuntos y jefes de trabajos prácticos— se encuentran por debajo de la línea de pobreza, lo que profundiza la pérdida de poder adquisitivo y la deserción docente.
Berenguer apuntó directamente al Gobierno nacional por el conflicto: denunció el incumplimiento de la ley de financiamiento universitario, que establece la recomposición salarial cercana al 47% del poder adquisitivo perdido, y la falta de convocatoria a paritarias.
El impacto ya es visible. “Profesionales que habían pedido licencia para trabajar en la universidad están regresando al sistema provincial, donde cobran prácticamente el doble”, explicó.
La situación plantea un riesgo estructural: la posible falta de docentes. “Va a llegar un momento en que no habrá profesores y se perderán clases”, advirtió, en un escenario que ya motivó medidas de fuerza como el paro activo, impulsado por gremios junto a familias para visibilizar el reclamo sin suspender completamente la actividad académica.
En paralelo, el rector confirmó que la creación de la carrera de Medicina en la UNSJ sigue a la espera de una definición del Ejecutivo nacional, tras haber cumplido las instancias técnicas previas.
El conflicto salarial universitario se inscribe en una tensión mayor entre Nación y el sistema educativo superior. Su resolución será clave no solo para sostener el plantel docente, sino para evitar un deterioro progresivo en la calidad académica y la continuidad del ciclo lectivo.






