El «Pirata» cordobés lo dio vuelta sobre el final y se impuso por 3 a 2 en un Mario Alberto Kempes colmado. Facundo Colidio y Tomás Galván adelantaron en dos oportunidades al Millonario, pero Leonardo Morales y un doblete letal de «Uvita» Fernández desataron la locura celeste para alcanzar el primer título de su historia en Primera División.
Córdoba no duerme y los festejos prometen extenderse por largo tiempo. En una de las definiciones más vibrantes y dramáticas de los últimos años, Belgrano se consagró campeón del Torneo Apertura tras derrotar a River Plate en una final que tuvo absolutamente de todo. Con Ricardo Zielinski en el banco, el conjunto de Alberdi ratificó que sigue siendo el auténtico karma del elenco de Núñez en las citas históricas.
El trámite del partido fue una constante montaña rusa de emociones. River pegó primero gracias a la efectividad de Facundo Colidio, pero la alegría le duró poco al Millonario ya que Leonardo Morales estampó rápidamente la igualdad para el Celeste. En el complemento, el equipo de Eduardo Coudet volvió a adelantarse en el marcador con un tanto de Tomás Galván y parecía que el título se mudaba a Buenos Aires.
Sin embargo, en el epílogo del encuentro emergió la gigantesca figura de la tarde: Nicolás «Uvita» Fernández. El delantero se cargó el equipo al hombro y, primero ejecutando con total jerarquía un penal caliente, puso el 2 a 2. Lejos de conformarse con alargar la historia, sobre el final mismo del partido, «Uvita» conectó un centro preciso en el corazón del área para firmar el 3 a 2 definitivo, desatando el delirio en las tribunas de un Kempes repleto.

Copas, gloria y festejos interminables
Este histórico campeonato no solo significa la primera estrella en la máxima categoría del fútbol argentino para la institución cordobesa, sino que además trae consigo importantes premios deportivos. Con esta consagración, Belgrano sacó boleto directo para la Copa Libertadores de 2027 y se aseguró un lugar en el Trofeo de Campeones 2026, donde espera por el ganador de la Copa Argentina. A casi 24 horas del pitazo final, la provincia vecina sigue teñida de celeste en una celebración que quedará grabada para siempre.






