El temor tras mensajes de tiroteo redujo la asistencia a más de la mitad y activó un operativo de seguridad en al menos 10 escuelas de San Juan.
La aparición de amenazas de tiroteo en la Escuela Normal Sarmiento y otros establecimientos de San Juan provocó este viernes un fuerte impacto en la comunidad educativa: el ausentismo superó el 50% del alumnado, en medio de un operativo preventivo con presencia policial.
El episodio se originó a partir de una pintada detectada en un baño del colegio que advertía sobre un supuesto ataque armado para el viernes 17 de abril. La situación derivó en la intervención de la Justicia y fuerzas de seguridad, mientras las clases continuaron bajo custodia.
“Hoy hay muy pocos chicos. Tenemos una matrícula de 1500 alumnos y la asistencia es muy baja”, explicó la vicerrectora Celina Maturano, quien confirmó que el miedo de las familias fue determinante en la caída de la concurrencia.
El fenómeno no fue aislado. Las autoridades confirmaron que mensajes similares aparecieron en entre 10 y 15 instituciones educativas, tanto públicas como privadas, en distintos departamentos de la provincia. Todos replicaban el mismo patrón: advertencias de ataques con fecha específica.
Ante este escenario, el Ministerio de Educación y la Secretaría de Seguridad desplegaron un operativo que incluyó al menos dos efectivos policiales por escuela, controles en ingresos y patrullajes en zonas aledañas. Hasta el momento, solo se registró una denuncia formal, aunque los casos fueron canalizados institucionalmente.
Desde el Gobierno provincial señalaron que no existe un riesgo concreto detectado, pero no descartaron que se trate de un fenómeno vinculado a desafíos virales en redes sociales, especialmente en TikTok. La hipótesis se refuerza por la repetición de mensajes en distintas provincias.
En paralelo, las escuelas activaron protocolos internos, convocaron a las familias y promovieron espacios de reflexión con estudiantes. “Los chicos no miden las consecuencias de lo que comparten”, advirtió Maturano, al tiempo que pidió mayor control parental sobre el uso del celular y los contenidos digitales.
El Ministerio también remarcó que este tipo de amenazas constituyen un delito penal y advirtió que “la edad no exime de responsabilidad”, incluso cuando se trate de menores.
El episodio expone una nueva dimensión del impacto de las redes sociales en el ámbito escolar, donde la viralización de contenidos puede traducirse en crisis reales. Mientras continúan las investigaciones, las autoridades buscan contener el temor y evitar que el fenómeno derive en interrupciones sostenidas del ciclo lectivo.





