Un paquete con explosivos que se encontraba almacenado desde hace casi cuatro meses detonó este viernes al mediodía en la sede de la Escuela Superior de Gendarmería Nacional, ubicada en Avenida Paseo Colón al 500, en el barrio porteño de San Nicolás. El estallido dejó tres personas heridas, activó un amplio operativo de seguridad y abrió una compleja investigación dentro de los organismos federales.
El hecho ocurrió poco después de las 13.20, cuando el exdirector de la institución, el comandante mayor retirado Diego Gasparutti, ingresó al edificio para saludar a sus antiguos camaradas y retirar pertenencias previo a un acto conmemorativo por el aniversario de la escuela. Gasparutti se encontró con un paquete de unos 20 × 40 centímetros que había sido recibido hace meses y permanecía guardado en la oficina del subdirector.
Mientras conversaba con el actual director, el comandante mayor Morillo, Gasparutti decidió abrir la encomienda. En ese momento se produjo la detonación, que le provocó heridas en el pecho y el rostro por metralla, según fuentes oficiales. Por proximidad, Morillo y otro efectivo también resultaron lesionados y debieron ser trasladados por el SAME al Hospital Argerich, aunque ninguno corría riesgo de vida.
El artefacto funcionó con un mecanismo similar al de una carta-bomba, en el que la apertura del envoltorio cierra un circuito que activa la detonación. Personal de la Policía de la Ciudad y de la Policía Federal Argentina trabajó en el lugar para controlar la escena, evacuar las instalaciones y preservar pruebas. En total, 320 personas fueron evacuadas de manera preventiva de los edificios de Paseo Colón 533 y 525.
La investigación quedó en manos del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal Nº 8, a cargo del juez Marcelo Martínez de Giorgi, quien delegó tareas en la Unidad de Investigación Antiterrorista de la Policía Federal Argentina. Peritos especialistas en explosivos trabajan para determinar el origen del envío, esclarecer cómo llegó al edificio y si el ataque tenía como único objetivo a Gasparutti o si se buscaba afectar a la fuerza en su conjunto.
Además del paquete que detonó, otros dos bultos dirigidos a Gasparutti fueron hallados y detonados de forma controlada por expertos, sin que contuvieran material explosivo. El caso —caratulado inicialmente como “estrago e intimidación pública”— continúa bajo análisis mientras las autoridades intentan reconstruir los motivos de este ataque en pleno centro de la Ciudad de Buenos Aires.





