La misión de la NASA completa un histórico vuelo tripulado alrededor del satélite y se prepara para su regreso a la Tierra tras batir récords.
La misión Artemis II de la NASA avanza hacia su etapa final tras completar con éxito el sobrevuelo de la Luna, en lo que representa el primer viaje tripulado al espacio profundo en más de 50 años.
Lanzada el 1 de abril de 2026, la misión transporta a cuatro astronautas —Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen— en un viaje de aproximadamente 10 días a bordo de la nave Orion.
El punto más destacado fue el sobrevuelo lunar del 6 de abril, donde la tripulación alcanzó una distancia récord de más de 252.000 millas (unos 405.000 km) de la Tierra, convirtiéndose en los humanos que más lejos han viajado en la historia.
Durante la misión, los astronautas realizaron observaciones científicas, registraron imágenes inéditas del lado oculto de la Luna y ejecutaron experimentos biomédicos en condiciones de espacio profundo, clave para futuras misiones.
El regreso representa ahora la fase más crítica: la cápsula deberá reingresar a la atmósfera terrestre a unos 25.000 mph (40.000 km/h), soportando temperaturas cercanas a 2.700 °C, antes de amerizar en el océano Pacífico frente a California.
Artemis II no incluye alunizaje, pero es un paso esencial en el programa que busca establecer una presencia humana sostenida en la Luna. La próxima etapa será Artemis III, prevista para concretar el regreso de astronautas a la superficie lunar.
El impacto de la misión trasciende lo científico: reactivó el interés global por la exploración espacial y reavivó la competencia internacional, con potencias como China proyectando misiones tripuladas hacia 2030.
Con el regreso inminente de la tripulación, Artemis II se consolida como el ensayo general de una nueva era espacial. El éxito de esta misión será determinante para definir el ritmo y la viabilidad del regreso permanente del ser humano a la Luna y, a largo plazo, a Marte.





