La Justicia determinó que no hubo delito en el traslado de la esposa de Manuel Adorni a Nueva York.
El juez federal Daniel Rafecas archivó la causa que investigaba el viaje de Bettina Angeletti, esposa del jefe de Gabinete Manuel Adorni, en el avión presidencial hacia Nueva York, al concluir que no existió delito.
La decisión se basó en el dictamen de la fiscal Alejandra Mangano, quien sostuvo que los hechos analizados “no configuraban ninguna conducta penal”, descartando irregularidades en el uso de recursos públicos.
Uno de los puntos centrales fue la inexistencia de perjuicio económico. El informe determinó que la aeronave —un Boeing 757-200 con 39 plazas— tenía capacidad ociosa, ya que en el vuelo viajaban entre 10 y 14 personas, por lo que no implicó costos adicionales.
En cuanto a los gastos, se estableció que no se pagaron viáticos para la acompañante, y que la estadía en hoteles se realizó en habitaciones dobles sin costo extra. Además, el pasaje de regreso de Angeletti no fue financiado por el Estado.
La investigación había sido iniciada tras una denuncia por posible malversación de caudales públicos, pero tanto la fiscalía como el juez coincidieron en que el uso del avión se encuadró dentro de la “discrecionalidad presidencial” y no alteró el carácter oficial del viaje.
El fallo cierra una causa con fuerte repercusión política, en un contexto de alta sensibilidad sobre el uso de recursos del Estado por parte de funcionarios.
Con el archivo, la Justicia fija un criterio sobre los límites del uso de bienes oficiales. El debate, sin embargo, podría continuar en el plano político, donde la transparencia en la gestión pública sigue bajo escrutinio permanente.





