Las fuertes nevadas mantienen inaccesibles distintos sectores de la cordillera y dificultan el ingreso de los equipos técnicos. La evaluación del camino recién podrá comenzar cuando mejoren las condiciones climáticas y avance el deshielo.
El Paso Internacional de Agua Negra continúa sin una fecha definida para volver a funcionar durante la próxima temporada de verano. Las condiciones que dejó el intenso temporal de nieve en la cordillera, particularmente en el sector chileno, impiden por ahora realizar una inspección completa del corredor y conocer con precisión el estado en el que se encuentra la ruta.
La ministra de Gobierno de San Juan, Laura Palma, explicó que las autoridades provinciales mantienen comunicación con funcionarios de Chile para seguir la evolución de la situación. En ese marco, el delegado presidencial chileno, Víctor Pino, transmitió el panorama generado por las condiciones meteorológicas en la zona fronteriza.
Uno de los principales inconvenientes es la gran cantidad de nieve acumulada, que actualmente impide que los equipos especializados puedan acceder a determinados sectores y realizar un diagnóstico sobre las condiciones de transitabilidad. Por este motivo, todavía no es posible establecer un cronograma concreto para los trabajos de recuperación.
Según explicó Palma, el primer paso será esperar una mejora de las condiciones climáticas y el comienzo del deshielo. Recién entonces podrán avanzar las tareas de relevamiento, determinar los daños existentes y comenzar con las labores necesarias para despejar y acondicionar el camino.
La situación también modificó el calendario previsto para las reuniones binacionales. El encuentro del Comité de Agua Negra, organismo encargado de coordinar cuestiones vinculadas con los operativos viales, aduaneros y de seguridad del paso fronterizo, fue postergado y quedó programado para los días 2 y 3 de diciembre.
El corredor internacional permanece cerrado desde el 9 de junio, cuando las primeras nevadas de gran intensidad llevaron a las autoridades a disponer el cierre definitivo de la temporada 2025-2026.
Mientras tanto, la reapertura del paso dependerá de la evolución del clima y de la posibilidad de que los equipos de ambos países puedan acceder a la zona para determinar si existen condiciones seguras para recuperar la circulación internacional.




