– Doctor, a mi suegra le ha salido una verruga.
– Lo mejor es quemarla.
– Está bien que es un poco bruja pero ¡no se pase!
– Ojos de sapo, patas de cabra, pelos de chancho, orejas de zorra…
– ¿Estás preparando un hechizo?
– No, solo te estaba describiendo…
– ¿Por qué traes esos tacones y esa minifalda azul?
– Tú dijiste que me disfrazara de puta fina…
– ¡Pitufina! ¡PITUFINA!
– Mi amor, ¿tengo muchas varices?
– Mmmm no, pero creo que no me hará falta el Google Maps…
La risa siempre fue la mejor medicina…siempre y cuando que la enfermedad no sea diarrea.
– Hola, ¿está Blanca?
– No, estuve al sol todo el día…
Si el zapato le quedaba perfectamente a la Cenicienta, ¿por qué mierda se le salió?
Era un hombre con tan tan mala suerte…¡que se sentó en un pajar y se clavó la aguja!
– Feliza, me compré condones de sabores, apaga la luz y adivina el sabor.
– Mmm, sardina con queso.
– No… ¡Espera a que me lo ponga!
-¿ A dónde vas Antonio?
-Por guano para las frutillas.
– ¿ Pero por qué no te las comes con crema como cualquier persona?





