Una anciana en la mitad de un servicio religioso se inclina y le dice al oído al esposo:
– Me acabo de tirar un pedito silencioso, ¿qué hago?
Y el marido responde:
– Ahora nada, después cámbiale las pilas al audífono…
– Vengo a devolver el loro.
– Pero, ¿cuál es el problema?
– Que en vez de repetir todo lo que digo, ¡me lo discute!
-Es que es una LORA…
Un ciego le pregunta a un cojo:
– ¿Qué tal andas?
Y el cojo le contesta:
– Pues ya ves.
– Policía, policía, allá hay una pelea desde hace media hora.
– Si dices que la pelea es desde hace media hora, ¿por qué no me avisaste antes?.
– ¡Porque mi papá estaba ganando!.
– Señor cura, ¿aquí apartan las mujeres del mal?
– Sí, hijo mío.
– Pues apárteme dos para el sábado por la noche.
¿Qué le dice un limón policía a un limón sospechoso?
– ¿Ácido tú?
– Mi novia me trata como a un pedazo de carne.
– Ah, bien. ¿Y cuál es el problema?
– Que es vegana.
-¿Qué pesa más, un pájaro de 3 kilos o un bebé de 3 kilos?
– El pájaro. Porque pesa 3 kilos y pico…
– ¡Jaimito! Estas notas merecen un escarmiento.
– ¿Verdad que sí mamá? Vamos, que yo sé donde vive la maestra.
– Señor, esta es la quinta vez que compra la entrada al cine.
– Es que el desgraciado de la puerta me la rompe…





