La investigación por el millonario golpe en Villa América tuvo importantes avances tras una serie de allanamientos. El fiscal Leonardo Villalba confirmó que uno de los sospechosos quedó vinculado tanto al robo en la vivienda como al hurto cometido días atrás en una joyería del microcentro.
El fiscal de la UFI Delitos contra la Propiedad, Leonardo Villalba, informó que la investigación por el violento robo sufrido por la familia propietaria de Jugos Bonanno permitió identificar a uno de los tres delincuentes que participaron del asalto gracias al análisis de las cámaras de seguridad.
Como parte de la pesquisa se realizaron tres allanamientos, en los que se secuestraron alrededor de 1.400.000 pesos en efectivo. Además, el sospechoso identificado quedó a disposición de la Justicia, aunque por el momento no fue detenido debido a que aún resta determinar si es menor o mayor de edad.
Mientras tanto, los investigadores continúan revisando registros fílmicos con el objetivo de establecer la identidad de los otros dos integrantes de la banda que irrumpió en la vivienda de Villa América.
Uno de los procedimientos también permitió recuperar varios objetos que habían sido sustraídos durante el reciente robo a una joyería ubicada sobre calle Tucumán, en pleno microcentro sanjuanino. Entre los elementos secuestrados había mallas de relojes, portajoyas, collares, anillos y otras piezas de platería.
A partir de ese hallazgo, la Fiscalía considera que el sospechoso identificado podría estar vinculado también con ese hecho delictivo, por lo que ambas investigaciones comenzaron a entrecruzarse. Incluso, no se descarta que los mismos autores hayan participado tanto del robo a la joyería como del millonario asalto a la familia Bonanno.
Respecto de una de las principales hipótesis que surgieron tras el ataque a la vivienda —la posibilidad de que los delincuentes hubieran contado con información aportada desde el entorno de las víctimas—, Villalba indicó que esa línea investigativa perdió fuerza con el correr de los días, principalmente porque la propia familia prácticamente la descartó.
El expediente continúa siendo investigado bajo la figura de robo agravado por haber sido cometido en poblado y en banda. Además, la Fiscalía analiza incorporar el agravante de escalamiento, ya que los delincuentes ingresaron al inmueble tras trepar las rejas perimetrales y forzar la puerta principal.
El asalto ocurrió durante la madrugada, cuando tres hombres con los rostros cubiertos sorprendieron a una mujer de 91 años y a sus dos hijos, a quienes redujeron con armas de fuego y precintos plásticos antes de apoderarse de 25.000 dólares, 3 millones de pesos y dos teléfonos celulares. Tras permanecer varios minutos dentro de la vivienda, escaparon por distintas vías para dificultar su localización, maniobra que continúa siendo materia de investigación.







