La ordenanza obliga a que todas las canchas, tanto públicas como privadas, cuenten con sistemas de fijación seguros. La medida surge tras la muerte de tres niños en San Juan por la caída de arcos de fútbol.
El Concejo Deliberante de Rivadavia aprobó una ordenanza que establece la obligatoriedad de asegurar todos los arcos de fútbol mediante sistemas de anclaje o fijación que impidan su desplazamiento o caída. La iniciativa busca reforzar las condiciones de seguridad en los espacios deportivos y recreativos, luego de una serie de tragedias ocurridas en San Juan durante los últimos años.
La normativa se aplica a predios públicos, privados, escolares, comunitarios, recreativos e institucionales donde existan canchas de fútbol. Además, coincide con el tratamiento en la Cámara de Diputados de la Nación de la denominada «Ley Joaquín», un proyecto que apunta a fortalecer las medidas de prevención en actividades deportivas.
Entre las obligaciones previstas, los responsables de cada establecimiento deberán verificar el estado de los arcos y de sus sistemas de sujeción antes de habilitar su uso diario. También tendrán que efectuar tareas de mantenimiento, conservar un registro de las inspecciones realizadas y documentar las correcciones efectuadas cuando sea necesario.
La ordenanza prohíbe expresamente utilizar elementos improvisados, como piedras, ladrillos o tambores, para sostener o contrapesar los arcos. En cambio, para las estructuras móviles se deberán emplear sistemas homologados, como estacas, anclajes de seguridad, contrapesos o dispositivos certificados que sean compatibles con el tamaño, el peso del arco y la superficie donde se instalen.
Asimismo, la reglamentación exige una revisión visual antes de cada jornada de uso y una inspección integral, como mínimo, una vez al mes.
La Secretaría de Obras de la Municipalidad de Rivadavia será la autoridad encargada de controlar el cumplimiento de la medida. Durante las inspecciones, el personal municipal podrá verificar el estado de los arcos, solicitar documentación técnica y declaraciones juradas, tomar registros fotográficos, labrar actas e intimar a los responsables para que subsanen las irregularidades detectadas. Si se comprobara un riesgo inminente, el municipio estará facultado para prohibir el uso del arco o clausurar preventivamente el sector hasta que se garantice la seguridad.
Tres muertes que impulsaron el cambio
La decisión de avanzar con esta regulación tiene como antecedente tres accidentes fatales registrados en la provincia.
El primero ocurrió el 29 de febrero de 2020 en una finca de Rivadavia. Ramiro Rato, de 2 años, sufrió un grave traumatismo cuando un arco de hierro cayó sobre él mientras jugaba. Permaneció internado durante dos días y falleció el 2 de marzo.
El segundo caso se registró el 16 de mayo de 2021 en Barreal, donde Hilario Uriel Uribe, de 4 años, perdió la vida tras el desplome de un arco en un salón de eventos. La investigación determinó que el predio no contaba con las habilitaciones correspondientes.
El hecho más reciente ocurrió el 2 de noviembre de 2025 en el camping del Círculo de Oficiales de la Policía, en Rawson. Martín Páez, de 13 años, murió luego de que un arco metálico sin anclaje cediera y cayera sobre él cuando celebraba un gol junto a sus amigos.
Con esta nueva ordenanza, Rivadavia busca reducir al mínimo el riesgo de nuevos accidentes y establecer controles permanentes sobre la seguridad de las estructuras deportivas utilizadas diariamente por niños, adolescentes y adultos.







