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Récord de deudas refinanciadas: la mora familiar subió al 12,94%

Los hogares ya reestructuraron préstamos por $2,6 billones, equivalentes al 3,7% del crédito tomado. En julio volvió a crecer la irregularidad y el deterioro alcanzó a 23 de las 30 principales entidades financieras.

La situación financiera de los hogares volvió a mostrar señales de deterioro en julio. La mora de las familias aumentó hasta el 12,94%, mientras que los préstamos refinanciados alcanzaron un récord de $2,6 billones, en un escenario marcado también por una contracción del crédito.

Los datos surgen de un procesamiento realizado por la consultora 1816 sobre la base de deudores que publica mensualmente el Banco Central (BCRA) y anticipan el Informe sobre Bancos que se conocerá a fines de septiembre.

El volumen de préstamos reestructurados por los hogares representa actualmente el 3,7% de todo el financiamiento que mantienen con el sistema financiero. Entre las empresas, las operaciones refinanciadas llegaron al 0,8% del crédito, el mayor nivel en más de 15 años.

Pese a las refinanciaciones, la irregularidad de los préstamos de las familias pasó del 12,77% en junio al 12,94% en julio. De esta manera, se interrumpió la mejora registrada el mes anterior, cuando la mora general había retrocedido por primera vez después de 19 incrementos consecutivos.

El deterioro fue extendido dentro del sistema financiero: 23 de las 30 entidades más grandes registraron un aumento de los atrasos entre sus clientes particulares.

La tendencia también apareció en otros segmentos. La irregularidad del crédito privado total pasó del 7,63% al 7,73%, mientras que entre las empresas avanzó del 3,50% al 3,61%.

Los números de julio son todavía preliminares, aunque las estimaciones de la consultora mostraron escasas diferencias respecto de los datos definitivos del Banco Central durante 2026. Para junio, por ejemplo, había calculado una mora familiar del 12,77%, mientras que posteriormente el BCRA informó un 12,8%.

Un elemento resulta clave para interpretar el incremento de julio: el saldo moroso de los hogares prácticamente no aumentó en términos reales respecto de junio. Lo que disminuyó fue el volumen total de financiamiento.

Como el índice de irregularidad relaciona la deuda impaga con el crédito otorgado, una reducción del stock de préstamos puede elevar automáticamente el porcentaje de mora aun cuando el monto adeudado permanezca estable.

El fenómeno expone así dos problemas simultáneos: familias que necesitan renegociar compromisos financieros en niveles récord y un sistema bancario que reduce su exposición al crédito.

La evolución adquiere especial relevancia para la actividad económica porque el Gobierno nacional considera al financiamiento privado una de las herramientas para sostener el consumo y la inversión.

El presidente Javier Milei rechazó públicamente que exista una crisis de morosidad y sostuvo que se trata de relaciones entre privados. Mientras tanto, el tema comenzó a avanzar en el Congreso, donde 133 diputados opositores reunieron apoyos para impulsar la convocatoria de la Comisión de Finanzas.

El escenario coincide además con la decisión del Ministerio de Economía de destinar hasta $2 billones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses para fondear créditos hipotecarios destinados a unas 17.000 familias.

La evolución de los próximos meses permitirá determinar si el incremento de julio respondió principalmente a la contracción transitoria del crédito o si las refinanciaciones récord anticipan un deterioro más persistente en la capacidad de pago de los hogares argentinos.