Lucas Miranda, quedó en libertad a pesar de reconocer los delitos.
El juez de Garantías Guillermo Adárvez, homologó el acuerdo a la sentencia condenatoria de un año y cuatro meses, imponiendo además el cumplimiento de reglas de conducta que Lucas Miranda (25) deberá acatar durante el tiempo estipulado para no perder el beneficio de la condicionalidad.
A través de reportes del sistema CyberTipline, emitidos por el Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados (NCMEC, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos, que detectaron actividad ilícita originada en San Juan, que identificaron a Miranda.
Miranda Quiroga utilizó una cuenta asociada a su teléfono celular para crear un perfil falso en la red social Instagram bajo la identidad de una mujer llamada «Florencia Videla». Oculto tras esta fachada, contactó a un adolescente de 16 años, entabló conversaciones y le exigió el envío de fotografías íntimas en las que el menor apareciera desnudo.
El segundo informe técnico agravó de manera contundente la situación del imputado. El pasado 6 de marzo, desde una cuenta vinculada al joven condenado, se descargaron al menos 12 videos con imágenes explícitas de explotación y abuso sexual infantil. Los informes periciales del caso revelaron un detalle estremecedor: las víctimas que aparecían en dicho material eran menores de 13 años, una circunstancia que constituyó un agravante legal. Tras ser descargados, los archivos fueron almacenados por el acusado en plataformas en la nube, específicamente en Google Photos y Google Drive.
Frente a la irrefutable evidencia informática y pericial recolectada por la UFI ANIVI, la defensa no interpuso oposición a la reconstrucción de los hechos, allanando el camino para la condena de un año y cuatro meses.








