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Martínez: “Estamos rascando la olla”

El presidente de la Cámara Argentina de la Construcción en San Juan advirtió que la mayoría de las empresas atraviesa dificultades y trabaja con estructuras mínimas. En De Sobremesa puso las expectativas en el bono provincial para obra pública y reclamó que la expansión minera priorice a empresas y trabajadores sanjuaninos.

El presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) en San Juan, Ramón Martínez, describió la crítica situación que atraviesan las empresas del sector por la caída de la obra pública y la falta de actividad económica. En el programa De Sobremesa, aseguró que las compañías intentan sostener sus estructuras a la espera de que comiencen a ejecutarse las inversiones anunciadas por la Provincia y la minería.

—¿Cuál es hoy la situación del sector de la construcción en San Juan?

Es un momento de transición, según entendemos, en el sector. Volvamos a lo histórico: desde el cambio de Gobierno nacional, la decisión fue no mandar plata a las provincias para obra pública. Entonces, en base a esa decisión del Presidente, San Juan se acomodó con lo que tenía.

Hizo obras mayormente de asfalto, algunas obras de saneamiento, algunas obras en salud y demás, pero, obviamente, todo tratando de mantener el equilibrio fiscal de la Provincia, porque no podía ejecutar todos los proyectos que tenía en cartera.

—¿Los recursos disponibles fueron exclusivamente provinciales?

Exactamente, todos recursos de la Provincia. Entonces, justamente, para el tema del equilibrio fiscal era eso.

Después entendimos que el equilibrio fiscal venía de la mano de esta nueva actualidad, que es el endeudamiento por parte de la Provincia para emitir un bono. Se habla de una cifra de 600 millones de dólares que se va a ejecutar toda en obra pública para la Provincia.

Ahí ya se está hablando de más asfalto, más rutas, más infraestructura vial, saneamiento, servicios y también viviendas. Esa vendría siendo la nueva actualidad, que sería, entiendo yo, a partir de la segunda o tercera semana de septiembre.

Obviamente, todo eso depende de mucha burocracia por el tema de emitir los bonos en fondos internacionales. Eso sería algo más complicado porque no estamos habituados a hacerlo.

—¿Qué expectativa genera en el sector el bono para obra pública?

Cuando lo escuchamos, obviamente, si se implementa de forma rápida, que es como se pretende hacer de acá hasta fin de año, sería muy bueno para el sector porque duplicaríamos la situación actual en cuanto a personas contratadas en la construcción.

Además, hay que sumarle todo lo que derrama el sector de la construcción, que entendemos que es mucho y se vuelca a la provincia de San Juan.

Hoy estamos en más o menos 5.000 trabajadores. Se habla de duplicar, de llegar casi a 14.000. Si se da, serían números mayores al histórico provincial.

Entendemos que cuando se empezó con la construcción de Pascua-Lama hubo cerca de 12.500 personas contratadas directamente por la construcción. Entonces, esto lo superaría. Sería algo bueno, sumado también al aporte de la empresa Vicuña que se va a usar justamente para la Ruta 40 Norte, según anunciaron desde el Gobierno.

—¿Cuál es el estado económico de las empresas constructoras?

Nosotros venimos viviendo hace más de dos años esta situación. Ya estamos rascando lo último que va quedando de la olla con la cuchara.

Entendemos que no ha sido culpa de la Provincia. La situación económica del país está yendo hacia ese lado y varios sectores productivos estamos sufriendo lo mismo porque no vemos movimiento económico.

Hemos acatado las medidas del Presidente para tratar de mejorar los temas de inflación, superávit fiscal de la Nación y demás, pero ya entendemos que son momentos de tomar decisiones para que la economía vuelva a tener una reacción.

Todos los sectores productivos estamos sufriendo. Acá somos un poquito más conformistas respecto de lo que viene, pero entendemos que tiene que venir rápido.

Estos fondos van a ser bien aprovechados si los podemos meter lo más rápido posible, porque tanto las empresas como las personas que trabajan para nosotros la están pasando mal.

—¿Existe una distancia demasiado grande entre los anuncios de inversiones y su concreción?

Eso es justamente lo que hablamos respecto de la minería y todo lo que acarrea. El manejo de expectativas tiene que ser justamente para esa gente, porque en todos lados se habla de millones y millones de dólares, pero todavía no lo vemos reflejado en ningún lado.

La gente ve una situación, tal vez, en un periódico o en un noticiero, y en el día a día la estamos sufriendo.

El avance de la minería va a ser efectivo cuando la gente de nuestra provincia lo vea, cuando le llegue a ellos, cuando les mejore la calidad de vida o cuando tengan la seguridad de que ese día van a poder comer ellos y toda su familia.

Mientras eso no pase, todavía estamos en la misma situación que hace varios años.

—¿Cómo está actualmente la relación entre las constructoras sanjuaninas y las compañías mineras?

A medida que van saliendo situaciones, hay algunas en las que nos acercamos y después vienen situaciones con las licitaciones en las que no nos enteramos de nada y viene el problema atrás. Entonces, ahí nos separamos mucho más.

Hemos llegado a un acuerdo en tratar de decir: veamos las cosas con previsibilidad, que es lo que necesitamos las empresas de San Juan.

Nosotros no queremos cerrar la provincia. Lo hemos mencionado muchas veces y hay una ley de por medio en la que se está trabajando en la reglamentación. Entendemos que lo que va a venir para San Juan es tan grande que se puede compartir.

Pero siempre hemos pensado que la prioridad tiene que ser de los sanjuaninos, porque justamente es donde están los recursos y donde la gente va a ver el mayor movimiento.

Si la gente ve pasar millones de camiones y no tiene trabajo, la situación se vuelve hostil y vamos a estar perdiendo credibilidad las empresas que realmente trabajan en la minería.

Tenemos que trabajar en un ecosistema en el que todos tengamos trabajo y oportunidades. Ese es el mensaje que queremos llevar siempre a las mineras.

No siempre estamos de acuerdo con las decisiones y van a pasar estas situaciones, pero tienen que tener en cuenta que la mayoría de sus trabajadores son sanjuaninos y tienen que seguir siendo así.

—¿Qué participación tuvo CAMARCO en la Ley de Desarrollo Local Minero?

Nosotros pudimos lograr, dentro de todas las conversaciones, que un ítem fueran justamente las empresas constructoras, un ítem diferenciado del sector respectivo.

Entendíamos que algunos ítems no eran particulares para nosotros y lo dejaron claro. Lo bueno es que se pudo trabajar incluso determinando y usando herramientas que hoy se utilizan para la obra pública.

—¿Hay empresas constructoras de San Juan en peligro de cerrar?

Espero que no. Hay empresas que estamos complicadas, la mayoría estamos complicadas. Estamos trabajando con lo mínimo, porque hay que tener en cuenta que también tenemos nuestros grupos, nuestros equipos de trabajo.

Eso es muy difícil para las empresas volver a juntar. Cuando vos tenés una empresa, no es que tenés un activo muy grande. Lo que tenés, además de la gente, es el tiempo, porque todo lo que hemos construido nos ha llevado mucho tiempo.

Volver a regenerarlo es muy difícil. Entonces, estamos trabajando con nuestros grupos lo más chicos que se pueda.

También se agradece porque ellos entienden la situación y hay veces que aportan un poquito de parte de ellos para aguantarlo. Sinceramente, se agradece eso.