La multinacional anunció que desde este sábado 26 de septiembre dejará de producir en su planta rosarina y pasará a abastecer el mercado argentino exclusivamente mediante importaciones. La compañía aseguró que mantendrá sus operaciones comerciales y las marcas Electrolux y Gafa en el país.
Electrolux Group resolvió cerrar la planta que posee en Rosario, en una decisión que marca el final de la fabricación local de sus productos y que tendrá impacto directo sobre su estructura laboral. La medida comenzará a regir desde este sábado 26 de septiembre y alcanzará a una instalación donde actualmente se desempeñan alrededor de 180 operarios.
La compañía, que lleva un siglo de presencia en Argentina y comercializa las marcas Electrolux y Gafa, explicó que la determinación responde a una revisión de su esquema de operaciones. A partir de ahora, la firma adoptará un modelo basado en el abastecimiento desde su red internacional de producción, por lo que los productos destinados al mercado argentino serán importados.
En total, Electrolux cuenta con unos 300 empleados en el país. Según la información difundida, dentro del proceso de cierre se evalúa la desvinculación de aproximadamente 100 trabajadores, concentrados en la planta rosarina. La empresa señaló que llevará adelante la transición contemplando las obligaciones laborales establecidas por la legislación y que brindará acompañamiento al personal afectado.
La decisión se produce después de varios meses de reducción de la actividad industrial en el establecimiento. En abril ya se había informado que la fábrica había discontinuado la producción de cocinas y que también dejaría de fabricar heladeras, mientras que se había reducido considerablemente su dotación de trabajadores.
Desde Electrolux señalaron que el cierre forma parte de una estrategia internacional destinada a modificar su estructura productiva, incrementar la eficiencia y mejorar la competitividad. La empresa también vinculó el cambio con las transformaciones que atraviesa el mercado mundial de electrodomésticos y con la necesidad de sostener sus operaciones en el largo plazo.
Pese al cierre de la fábrica, la multinacional aseguró que continuará presente en Argentina a través de sus actividades comerciales. También afirmó que los consumidores seguirán teniendo acceso a la garantía oficial, al servicio técnico y a los repuestos correspondientes para los productos de ambas marcas.
El anuncio se conoce en un escenario de dificultades para la industria manufacturera argentina. Un reciente relevamiento del Indec mostró que las empresas anticipan menores niveles de producción y empleo para los próximos meses, mientras que la demanda interna insuficiente y la competencia de productos importados aparecen entre las principales restricciones señaladas por el sector





