La emisión internacional de la Provincia despertó interés entre grandes actores del mercado financiero. Cerca de 80 inversores extranjeros participaron de la operación, con presencia de bancos, aseguradoras, fondos de pensión e inversores institucionales.
San Juan logró captar la atención de importantes jugadores del mercado internacional con la colocación de su bono por US$600 millones. La operación no quedó concentrada en unos pocos compradores: la demanda se distribuyó entre decenas de inversores, entre los que aparecen entidades financieras y grandes fondos internacionales.
De acuerdo con información oficial citada por Tiempo de San Juan, entre los nombres que participaron de la operación figuran J.P. Morgan, Santander y MetLife, tres actores de peso dentro del sistema financiero internacional.
Uno de los datos que más llamó la atención fue el ingreso temprano de un fondo de pensión con sede en California. Esta institución había presentado inicialmente una orden de compra por US$50 millones, aunque finalmente adquirió US$15 millones del bono sanjuanino. Su participación funcionó como una de las primeras señales de interés durante las horas iniciales de la colocación.
La presencia de estos inversores se sumó a la participación de otros fondos, bancos y entidades institucionales, hasta alcanzar cerca de 80 compradores extranjeros. A esto se agregó el interés del mercado argentino, que presentó ofertas por aproximadamente US$360 millones.
En total, las propuestas recibidas llegaron a US$1.037 millones, frente a los US$600 millones que la Provincia había decidido colocar. Es decir, la demanda superó ampliamente el monto finalmente tomado por San Juan.
La composición de los compradores resulta relevante porque muestra que el financiamiento no dependió exclusivamente de un único fondo o entidad. El bono consiguió distribuirse entre distintos tipos de inversores, desde fondos de pensión y compañías aseguradoras hasta bancos y otros inversores institucionales.
El título fue emitido a nueve años, con vencimiento en 2035, y estableció un cupón del 9,55%. La estructura contempla pagos semestrales de intereses y la devolución del capital en tres etapas: 33% en 2033, otro 33% en 2034 y el 34% restante en 2035.
Desde el Gobierno de San Juan vincularon el interés despertado por la emisión con la situación fiscal de la Provincia y con las perspectivas de crecimiento asociadas a los grandes proyectos mineros, particularmente aquellos relacionados con el cobre.
La operación significó además el regreso de San Juan al mercado internacional de deuda y permitió completar el objetivo de obtener US$600 millones para financiar el programa provincial de infraestructura.




