La investigación por el millonario asalto ocurrido en una joyería del microcentro sanjuanino tuvo un nuevo avance con el hallazgo del vehículo utilizado para la fuga. El fiscal Oscar Ghilardi confirmó que la motocicleta fue encontrada en Capital tras el análisis de cámaras del CISEM, aunque todavía no hay detenidos por el hecho.
La causa por el millonario robo cometido contra una reconocida joyería ubicada en pleno centro de San Juan sumó una nueva pista en las últimas horas. El fiscal a cargo de la investigación, Oscar Ghilardi, confirmó que la motocicleta utilizada por los delincuentes para escapar fue encontrada abandonada en un sector de la zona norte de Capital.
El hallazgo fue posible luego del seguimiento de imágenes captadas por el sistema de monitoreo del CISEM, que permitió a los investigadores reconstruir parte del trayecto realizado por los sospechosos tras concretar el golpe. Con esa información, la Justicia ordenó una serie de allanamientos con el objetivo de avanzar en la identificación de los responsables, aunque hasta el momento ninguno de los operativos permitió concretar detenciones.
Según explicó el fiscal, la hipótesis principal de la investigación apunta a que el robo habría sido ejecutado por dos personas. Por ahora, no existen indicios firmes que permitan sostener la participación de más integrantes en la maniobra delictiva.
El asalto ocurrió en una joyería ubicada sobre la peatonal del microcentro sanjuanino y se caracterizó por la rapidez con la que actuaron los delincuentes. Las cámaras de seguridad del local registraron que los atacantes permanecieron aproximadamente cuatro minutos dentro del comercio antes de escapar con un importante botín.
De acuerdo con la denuncia realizada por los propietarios, los ladrones se llevaron cerca de 150 relojes, además de diferentes piezas de platería. El valor estimado de lo sustraído ronda los 30 millones de pesos.
Durante el robo, uno de los delincuentes ingresó con el rostro cubierto con un pasamontañas, mientras que el otro utilizó un casco. Ambos llevaban chalecos reflectivos, una característica que forma parte de las imágenes que ahora son analizadas por los investigadores para intentar avanzar en la identificación de los autores.








