En menos de dos días, realizaron movimientos de hasta 10 millones de pesos.
Pablo Martín, fiscal de la UFI de Delitos Informáticos explicó que la ortopedia ubicada en Gral. Acha 529 sur, sufrió uan estafa tras delicuentes que tras engaño ingresó a la cuenta banacaria.
El adminstrativo de la empresa necesitó comunicarse con el banco para retirar dinero y buscó el número telefónico en Google, llamó, cortó y después lo volvieron a llamar
A partir de ese contacto, los delincuentes lo convencieron de que existía un problema de seguridad en la cuenta y lo guiaron para obtener sus datos de acceso. Le hicieron seguir una serie de pasos diciéndole que su cuenta está en riesgo, que se han hecho ciertos movimientos y que necesitan pasar ciertas cuestiones de seguridad, explicó Martín. Luego, con las credenciales en su poder, comenzaron las transferencias.
El volumen de las operaciones fue uno de los aspectos que más llamó la atención de los investigadores. Hicieron casi 30 transferencias en menos de dos días, en un fin de semana, con movimientos de uno hasta 10 millones de pesos.
El perjuicio total rondó los $200 millones. Martín cuestionó además que una sucesión de movimientos de ese volumen no haya generado una alerta automática. Presumen que los estafadores operan desde Córdoba-




