El piloto destacó el valor de conseguir su primera victoria nacional en el autódromo sanjuanino, después de varios segundos puestos. Contó cómo resolvió una carrera complicada por una falla en el balance de frenos y destacó el acompañamiento del público.
Fabián Flaqué celebró en De Sobremesa su triunfo en El Zonda, una victoria que definió como especialmente significativa por el momento de su carrera deportiva. El piloto, que actualmente no compite de manera habitual, recordó que ya había ganado en el escenario sanjuanino a nivel zonal, pero nunca había conseguido imponerse allí en una categoría nacional.
¿Qué significa para vos haber ganado en El Zonda?
Estoy muy contento con lo de ayer. Logré algo muy importante para mí personalmente, por la etapa que estoy pasando hoy, que no estoy corriendo habitualmente. Poder ganar y ganar en El Zonda ha significado mucho.
Había ganado en el zonal y, a nivel nacional, tenía un montón de segundos puestos y ya estaba resignado.
Es muy emocionante ganar en El Zonda. El Zonda tiene algo especial para mí. No estoy corriendo habitualmente y, de esa forma, poder ganar, por lo difícil que fue, porque fue una carrera apretada y difícil, tiene un sabor especial.
Lo disfruté un montón y con todo el público sanjuanino, que fue increíble.
¿Cómo conseguís mantener el nivel pese a no correr habitualmente?
Creo que es fundamental mantener la disciplina. Si no, se haría más difícil. Siempre mantuve el entrenamiento cotidiano y, además, sigo con el karting, estoy corriendo en karting.
Eso hace muy bien y es muy exigente. Me subí al auto, no me canso. Ayer corrí y me bajé bien.

¿La experiencia también te ayudó con la puesta a punto?
Sí, también la experiencia de todos estos años. Eso me ha ayudado mucho.
Hice muchos cambios en abril, cuando corrimos y salí segundo. Después vi distintas cosas para ahora, que me iba a subir al mismo auto, que mejoramos. Se lo dije al equipo y funcionó: salí en la primera tanda y quedamos primeros.
¿Por qué podían escucharse diferentes los motores?
Se pueden sentir diferentes porque se están usando dos motores. Corre el V6 3.5 y el mío es un V6 3.0.
Están compensados entre la brida de admisión y los kilos. Están bastante compensados. Por ahí se pueden sentir diferentes, pero andan muy parejos.
¿Cómo fue la carrera hasta llegar a la maniobra que te permitió ganar?
Veníamos en un ritmo parejo. Pudimos hacer una diferencia los tres primeros con el cuarto. Después entró el auto de seguridad y me preocupó porque no sabía cómo se iba a venir el cuarto cuando se relanzara.
¿Cómo estabas con el balance de frenos?
Mal. Al principio venía medianamente bien, pero se fue agravando. Se fue pasando el freno para atrás.
El regulador, que lo podemos manejar en plena carrera para darle para atrás o para adelante, se había trabado.
Entonces me complicaba mucho las frenadas. La horquilla y la variante son frenadas bruscas, donde al auto lo parás a cero. Al zapatear el diferencial se quiere bloquear y cuesta bajar los cambios.





