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FISCALÍA FIJA REGLAS PARA INVESTIGAR LOS DELITOS

Un nuevo manual unifica criterios de actuación en causas penales y apunta a fortalecer el rol de las víctimas y la eficacia del sistema.

El Ministerio Público Fiscal avanza en la implementación de una nueva política criminal que establece criterios obligatorios y unificados para investigar delitos, con el objetivo de ordenar procedimientos y reducir errores en todas las etapas del proceso penal.

El fiscal general Guillermo Baigorrí explicó en el programa La Ventana que el instrumento fija pautas claras para fiscales y fuerzas policiales, desde la intervención inicial hasta la resolución de los casos. “Ponemos una esfera de absoluta certidumbre sobre cómo se debe actuar ante casos similares”, sostuvo.

El manual regula aspectos clave como la preservación de la escena del crimen, la cadena de custodia de pruebas y los criterios de actuación judicial, además de incorporar mecanismos alternativos de resolución de conflictos. Su aplicación será obligatoria, salvo excepciones debidamente justificadas.

Uno de los ejes centrales es el fortalecimiento del rol de las víctimas, que podrán participar como querellantes y contar con mayor acompañamiento durante todo el proceso. Sin embargo, el fiscal reconoció que persisten tensiones cuando las víctimas no coinciden con salidas alternativas propuestas por la fiscalía.

En paralelo, la política criminal incorpora lineamientos frente al crecimiento de los delitos digitales, como estafas, grooming y acoso en redes, fenómenos en expansión que requieren herramientas de investigación más especializadas y capacitación constante.

También se anticipan desafíos estructurales ante una eventual baja de la edad de imputabilidad, que obligaría a reformular el sistema de justicia juvenil y crear dispositivos adecuados para menores en conflicto con la ley.

Con esta iniciativa, la Fiscalía busca dotar de mayor previsibilidad y eficacia al sistema penal. El impacto dependerá de su aplicación efectiva y de la capacidad institucional para adaptarse a nuevas formas de delito y demandas sociales crecientes.