Un procedimiento de rutina realizado por personal del Registro Único Provincial de Verificación de Automotores y Autopartes (RUPVAA) tuvo un resultado inesperado. Permitió recuperar en San Juan un automóvil que tenía un pedido de secuestro vigente emitido por la Justicia de La Rioja.
Según desde la Secretaría de Seguridad, el operativo se llevó a cabo el pasado 27 de julio en la Planta Verificadora de Capital, donde diariamente se realizan inspecciones físicas de vehículos como parte de distintos trámites registrales. Hasta allí llegó un ciudadano con el objetivo de verificar un Fiat Palio Fire 1.4 de color blanco, sin imaginar que durante el procedimiento surgiría una importante irregularidad.
Como ocurre en cada verificación, los efectivos del RUPVAA no solo inspeccionaron el estado físico del automóvil y sus elementos identificatorios, sino que también realizaron la correspondiente consulta en las bases de datos oficiales para conocer su situación registral y judicial.
Fue en ese momento cuando detectaron que el rodado tenía un pedido de secuestro activo solicitado por la Justicia de la provincia de La Rioja desde el 12 de junio de 2026. Según la información incorporada al sistema, el automóvil estaba vinculado a una investigación por una presunta estafa que se tramita en esa jurisdicción.
Tras confirmar la existencia de la medida judicial, el personal policial dio inmediato aviso al Juzgado de Instrucción en lo Criminal y Correccional N.º 2 de la Primera Circunscripción Judicial de La Rioja, organismo que interviene en la causa. Desde ese tribunal se dispuso el secuestro preventivo del vehículo para resguardar la prueba y continuar con las actuaciones correspondientes.
A partir de ese momento comenzó un trabajo coordinado entre distintas dependencias policiales y judiciales de ambas provincias. En el operativo participaron efectivos del RUPVAA, personal de la División Delitos Económicos y la Policía de La Rioja, quienes avanzaron con las tareas necesarias para reconstruir la situación del automóvil e identificar a la persona damnificada por la maniobra investigada.
Gracias a ese intercambio de información y a las diligencias realizadas, los investigadores lograron localizar al legítimo propietario del Fiat Palio. Una vez cumplidos los pasos procesales y emitido el oficio judicial correspondiente, el vehículo fue entregado nuevamente a su dueño, poniendo fin a un proceso que permitió recuperar el bien que había quedado involucrado en la causa penal.








