El temor a un bloqueo prolongado en Ormuz impulsa el precio del crudo a máximos desde el inicio del conflicto en Medio Oriente.
El precio del petróleo registró un fuerte salto este jueves y el barril de Brent superó los US$125, alcanzando su nivel más alto desde el inicio de la guerra en Medio Oriente. La suba responde al creciente temor de un bloqueo prolongado del estrecho de Ormuz, un punto clave para el comercio energético global.
En los mercados asiáticos, el Brent avanzó 6,8% hasta US$126, mientras que el crudo estadounidense WTI subió 3% y se ubicó en US$110,09. El repunte se consolida tras varias jornadas de alzas vinculadas al deterioro de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán.
El estrecho de Ormuz, por donde circula aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial, permanece restringido desde finales de febrero. Desde Washington, el presidente Donald Trump advirtió que el bloqueo podría extenderse “varios meses”, en el marco de la presión sobre Teherán por su programa nuclear. “Se están asfixiando”, afirmó, en referencia al impacto de las sanciones.
El endurecimiento del escenario geopolítico impacta directamente en las expectativas del mercado. Analistas advierten que el riesgo ya no se limita a interrupciones temporales, sino a una posible caída sostenida en la producción y exportación de crudo. A esto se suman problemas de almacenamiento saturado en la región del Golfo, lo que agrava la incertidumbre.
La tensión también se trasladó a los mercados financieros: bolsas como Tokio y Hong Kong registraron caídas cercanas al -1,2%, reflejando la cautela de los inversores frente a un conflicto sin resolución inmediata.
El encarecimiento del petróleo reintroduce presión sobre la inflación global y complica la estabilidad energética, especialmente en economías importadoras. Si el bloqueo en Ormuz se prolonga, el escenario apunta a precios sostenidamente altos, con impacto directo en combustibles, transporte y costos industriales a nivel mundial.
Fuente: La Nación





