Busca reactivar más de 80 artículos frenados por la Justicia y advierte por un “daño irreparable” a nivel nacional.
El Gobierno nacional presentó un recurso extraordinario de per saltum ante la Corte Suprema para que se levante la suspensión de 82 artículos clave de la reforma laboral, frenados por una medida cautelar tras un planteo de la CGT.
La presentación, impulsada por la Procuración del Tesoro de la Nación, apunta a que el máximo tribunal intervenga de forma directa, evitando instancias judiciales intermedias, con el argumento de que existe una “gravedad institucional” y la necesidad de una resolución urgente.
Desde el Ejecutivo sostienen que la cautelar dictada por el juez laboral Raúl Ojeda no está firme y que su vigencia genera un perjuicio creciente. “Cada día que transcurre […] torna absolutamente irreparable el daño que se genera a nivel nacional”, señalaron en el escrito oficial.
El recurso solicita además que la Corte declare el efecto suspensivo de la apelación y restituya la vigencia plena de la Ley N.º 27.802, eje de la denominada “modernización laboral”.
En términos jurídicos, el per saltum es una herramienta excepcional que permite saltear instancias inferiores cuando se considera que está en juego el interés institucional. En este caso, el Gobierno argumenta que la suspensión de la norma afecta la seguridad jurídica y limita la implementación de una reforma central en su agenda económica.
La cautelar había sido dictada a fines de marzo, cuando el juez Ojeda dio lugar a un amparo presentado por la CGT. En su fallo, advirtió sobre un “peligro en la demora” y posibles “daños irreparables” si la ley se aplicaba antes de una resolución de fondo.
El conflicto abre un nuevo frente entre el Ejecutivo y el Poder Judicial, con fuerte impacto político y económico. La reforma laboral es considerada clave para el programa oficial de flexibilización y dinamización del mercado de trabajo.
Ahora, la decisión queda en manos de la Corte Suprema, que no tiene plazos definidos para pronunciarse. El fallo marcará no solo el futuro inmediato de la reforma, sino también el alcance de las cautelares sobre leyes sancionadas por el Congreso, en un contexto de alta tensión institucional.
Fuente: Clarín





