El Gobierno habilitará a los bancos a ampliar los préstamos en moneda estadounidense a empresas que no generan dólares. Economía espera reducir el costo financiero, impulsar inversiones y alcanzar a sectores como la construcción y la industria automotriz.
El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció este jueves una flexibilización parcial de los créditos en dólares para empresas, una medida que amplía el universo de compañías que podrán acceder a financiamiento en moneda estadounidense y que apunta a contrarrestar el elevado costo de los préstamos en pesos.
Hasta ahora, los bancos podían utilizar sus depósitos en dólares principalmente para financiar empresas generadoras de divisas o compañías respaldadas por firmas que obtuvieran ingresos en esa moneda. Con el cambio, el acceso se extenderá a todas las personas jurídicas, aunque bajo condiciones que deberá precisar el Banco Central.
“Hoy estamos extendiendo a todas las empresas, pero en un marco macroprudencial”, explicó Caputo durante una conferencia de prensa. El funcionario anticipó que el BCRA difundirá la reglamentación con los alcances y límites del nuevo esquema.
El ministro sostuvo que la decisión responde a un reclamo del sector privado y consideró que permitirá ampliar el financiamiento productivo. “Va a bajar las tasas, va a generar empleo y va a ayudar a reactivar la economía”, afirmó.
Entre las actividades que podrían beneficiarse mencionó particularmente a la construcción y la industria automotriz, dos sectores donde el costo del crédito constituye una variable determinante para las inversiones.
Caputo justificó el momento elegido por el Gobierno en el nivel que todavía mantienen las tasas en moneda local. “Hoy es el timing apropiado”, señaló, al advertir que el financiamiento en pesos continúa siendo caro y dificulta la rentabilidad de determinados proyectos.
La modificación también busca canalizar hacia el sistema financiero una mayor cantidad de dólares. Según el ministro, para incrementar el crédito destinado a inversión primero es necesario ampliar el volumen de ahorro disponible en los bancos.
Sin rescate estatal para los morosos
En paralelo, Caputo volvió a descartar que el Gobierno destine recursos públicos a rescatar a personas que acumularon deudas con bancos y otras entidades financieras.
El ministro reconoció que Economía venía siguiendo el crecimiento de la morosidad y aseguró que mantuvo conversaciones con los bancos para solicitar alternativas de refinanciación.
Según relató, algunas entidades informaron que están refinanciando aproximadamente el 3% de sus carteras, con tasas de entre 20% y 25%, y que una parte de esos clientes comenzó a regularizar sus compromisos.
Sin embargo, advirtió que la mejora demorará en aparecer en los indicadores del sistema financiero. “Este traspaso es un proceso que tarda entre 6 y 12 meses”, afirmó sobre el tiempo necesario para que un cliente deje formalmente la categoría de moroso.
Caputo ratificó que no habrá un programa financiado por el Estado para absorber esas deudas. “No hay que confundir empatía con las políticas públicas”, sostuvo, al argumentar que utilizar recursos de los contribuyentes para cubrir créditos privados implicaría trasladar el costo al conjunto de la sociedad.
La flexibilización del crédito en dólares abre ahora una nueva etapa para el financiamiento empresario. El impacto dependerá de la reglamentación que establezca el Banco Central, de las condiciones que ofrezcan los bancos y de cuánto logre reducirse el costo efectivo del crédito frente a las todavía elevadas tasas en pesos.
Fuente: Clarín








