Durante las conversaciones por la tercera revisión del acuerdo con Argentina, el organismo destacó los avances en la estabilización, pero señaló que el crecimiento todavía está concentrado en actividades como energía, minería y agro. La prioridad, según el Fondo, es extender esa recuperación al resto de la economía y favorecer la creación de puestos de trabajo.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a plantear uno de los desafíos que enfrenta el programa económico argentino: conseguir que la recuperación de la actividad no quede limitada a un grupo reducido de sectores y tenga un impacto más amplio sobre las empresas y los trabajadores.
La posición fue expresada por Julie Kozack, vocera del organismo, durante una conferencia de prensa realizada este jueves. La funcionaria confirmó que el FMI mantiene conversaciones con el equipo económico argentino en el marco de la tercera revisión del programa vigente.
Según explicó, el intercambio entre los técnicos del Fondo y las autoridades argentinas no se concentra únicamente en los aspectos específicos del acuerdo. También incluye el análisis de cómo consolidar los avances macroeconómicos y conseguir que sus efectos se extiendan al conjunto de la economía.
Kozack señaló que actualmente buena parte del dinamismo argentino se observa en actividades vinculadas con la energía, la minería y el sector agropecuario. El objetivo planteado por el organismo es que ese desempeño pueda trasladarse progresivamente hacia otras ramas productivas y también reflejarse en el mercado laboral.
Desde el FMI remarcaron que la estabilización alcanzada constituye una base para sostener el crecimiento. En ese marco, destacaron la reducción de la inflación, la mejora de la posición externa y el resultado de las cuentas fiscales como elementos centrales del proceso económico.
Sin embargo, el organismo considera que todavía existe una tarea pendiente: transformar esos avances en una expansión más extendida de la actividad. La intención es que el crecimiento permita estimular nuevas inversiones, sostener una recuperación duradera y generar más oportunidades laborales.
Las declaraciones se conocieron luego de la misión técnica encabezada por Joyce Wong, que permaneció en Buenos Aires entre el 21 y el 29 de septiembre para avanzar en la revisión del programa argentino. Las conversaciones continuarán durante las próximas semanas, antes de que el personal técnico del FMI llegue a un entendimiento sobre esta etapa del acuerdo.
La revisión también contempla la evolución de distintas variables económicas y fiscales, en un contexto en el que el Gobierno busca sostener el rumbo de su programa y avanzar hacia un nuevo desembolso del organismo.




