El titular de Sur Finanzas admitió que la relación con el presidente de la AFA facilitó sus contactos con dirigentes del fútbol argentino. El financista está investigado por presunto lavado de activos, asociación ilícita, usura y administración fraudulenta.
Maximiliano Ariel Vallejo, dueño de Sur Finanzas, reconoció públicamente que su vínculo con Claudio “Chiqui” Tapia fue determinante para ampliar los negocios de su empresa dentro del fútbol argentino. Según explicó, la exposición junto al presidente de la Asociación del Fútbol Argentino le permitió acercarse con mayor facilidad a dirigentes de distintos clubes.
La admisión se produjo durante una entrevista radial, en momentos en que Vallejo permanece bajo investigación de la Justicia Federal por una serie de presuntas maniobras económicas. La causa contempla acusaciones por asociación ilícita, lavado de activos, cobro de tasas consideradas usurarias y administración fraudulenta, con operaciones que, según la pesquisa, superarían los 108 millones de dólares.
Vallejo explicó que antes de acercarse formalmente a la estructura de la AFA, Sur Finanzas ya mantenía acuerdos comerciales con algunos equipos. Sin embargo, sostuvo que una fotografía junto a Tapia tuvo un efecto concreto a la hora de generar nuevos contactos y avanzar con otros clubes.
El empresario aseguró que el encuentro con Tapia se produjo luego de que le comentara su actividad financiera y su intención de convertirse en sponsor de la Liga Profesional. Según su versión, el dirigente del fútbol argentino actuó de manera desinteresada y lo recibió cordialmente. A partir de ese acercamiento, la financiera consiguió ampliar su presencia comercial y llegó a vincularse con al menos 16 instituciones del fútbol argentino.
El patrimonio de Vallejo, bajo la lupa
En paralelo, la Justicia mantiene abierta la investigación sobre el origen y el manejo del patrimonio del financista. Vallejo sostuvo que sus bienes son de procedencia legítima y que se encuentran declarados ante los organismos fiscales.
Según manifestó, desarrolla actividades comerciales formalmente desde 2009 y desde 2018 se dedica de manera exclusiva al sector financiero. También afirmó que posee un patrimonio líquido superior a los $1.900 millones y aseguró que el holding Sur Finanzas llegó a registrar una facturación bruta superior a los $500 millones mensuales durante varios años.
El empresario también señaló que su CUIT, que había permanecido bloqueado durante varios meses por ARCA, fue rehabilitado el 7 de agosto. No obstante, Sur Finanzas PC SA continúa alcanzada por un embargo preventivo dispuesto por el Juzgado Federal N° 2 de Lomas de Zamora, por lo que la empresa no puede desarrollar normalmente sus operaciones.
El secuestro de una Ferrari y otros vehículos
Uno de los procedimientos que volvió a poner el nombre de Vallejo en el centro de la investigación fue el secuestro de una Ferrari California negra. El financista sostuvo que el vehículo había sido vendido meses antes a una agencia y que, al momento del procedimiento judicial, se encontraba en poder de su actual comprador.
La pesquisa, además, detectó alrededor de 20 vehículos de alta gama vinculados al empresario. Entre ellos aparecen modelos de Porsche, Mercedes-Benz, Audi, BMW y Alfa Romeo, además de camiones de caudales. Según la hipótesis de los investigadores, varios de esos vehículos fueron registrados a nombre de familiares y personas cercanas con el objetivo de ocultar el verdadero patrimonio de Vallejo.
Los préstamos a Banfield y el conflicto con San Lorenzo
Otro de los capítulos centrales del expediente está relacionado con Banfield. La fiscalía investiga contratos firmados en 2023 por aproximadamente un millón de dólares, con intereses mensuales de hasta el 4% y punitorios del 5%. Para los investigadores, esas condiciones podrían configurar una maniobra abusiva y sostienen que Sur Finanzas habría aportado la estructura necesaria para concretar un perjuicio contra la institución.
Vallejo rechazó esa interpretación y negó que se tratara de operaciones usurarias. Según su explicación, fueron préstamos privados pactados en seis cuotas, con tasas nominales anuales que se ubicaban entre el 18% y el 23%.
La relación con San Lorenzo también quedó bajo análisis. El empresario confirmó que el club mantiene una deuda con Sur Finanzas y anticipó que la compañía reclamará el pago una vez que pueda recuperar plenamente su capacidad operativa. En caso de incumplimiento, sostuvo que podría ejecutar el contrato que vincula a la financiera con los derechos televisivos de la institución.
De esta manera, las declaraciones de Vallejo volvieron a poner bajo la lupa la relación entre Sur Finanzas, la AFA y distintos clubes, mientras la Justicia continúa reconstruyendo el circuito financiero y comercial de la empresa y determinando si existieron maniobras ilícitas detrás de esas operaciones.








