Washington endurece su postura mientras continúan negociaciones frágiles tras una tregua temporal en Medio Oriente.
Estados Unidos advirtió a Irán que podría reanudar operaciones militares si no acepta un acuerdo en las negociaciones en curso, en medio de una tregua inestable tras el reciente conflicto en Medio Oriente. La amenaza fue formulada por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien instó a Teherán a “elegir sabiamente”.
“El ejército estadounidense está listo para actuar en cualquier momento”, afirmó el funcionario, al remarcar que Washington cuenta con capacidad militar superior y fuerzas desplegadas en la región, incluyendo el envío de unos 10.000 efectivos adicionales.
El escenario se da tras el fracaso de una primera ronda de negociaciones realizada el 12 de abril en Islamabad, luego de una tregua de 15 días acordada tras los ataques del 28 de febrero, que incluyeron bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Irán y una respuesta con misiles y drones por parte de Teherán.
Uno de los puntos centrales del conflicto es el programa nuclear iraní. Mientras Estados Unidos exige su suspensión por al menos 20 años, Irán propone un plazo de 5 años, lo que mantiene estancadas las conversaciones.
En paralelo, Washington mantiene un bloqueo naval sobre puertos iraníes, controlando el tránsito marítimo en la región del Golfo. La medida refuerza la presión económica y estratégica sobre Teherán, en un contexto donde el estrecho de Ormuz sigue siendo un punto crítico para el comercio energético global.
Pese a la escalada verbal, mediadores internacionales —con Pakistán como actor central— buscan reactivar el diálogo. Desde la Casa Blanca se muestran “optimistas”, aunque sin avances concretos ni fecha definida para una nueva ronda.
El conflicto permanece en una fase de alta tensión contenida. La continuidad de la tregua dependerá de avances diplomáticos en el corto plazo: sin acuerdo, el riesgo de una reanudación abierta de hostilidades vuelve a instalarse en uno de los puntos más sensibles del equilibrio geopolítico global.
Fuente: Clarín





